Un grupo de fotógrafos de aviación observó el jueves por la noche una gran aeronave de líneas estilizadas salir de un hangar del aeropuerto de Long Beach, en California. Uno de ellos, Ricky Schol, dijo que nunca había visto algo semejante en sus 16 años fotografiando aviones en ese lugar.
Schol explicó que al pasar en automóvil vio una luz intensa procedente de un hangar que llevaba mucho tiempo cerrado. Regresó para observar mejor y comenzó a tomar fotografías. Al principio creyó que podía tratarse de un F-117 Nighthawk, pero al acercarse advirtió que el aparato no tenía cabina.
Después de consultar con otras personas, supo que se trataba del RAVN X, un diseño de Aevum Aerospace, con sede en Huntsville, Alabama, concebido para lanzar cargas al espacio. Las imágenes muestran el número de registro de la FAA N567RX, reservado por Aevum para una dirección situada en el propio aeropuerto.
Sin embargo, el aparato parece ser una maqueta, probablemente la misma presentada públicamente en 2021. En aquella ocasión, el director ejecutivo de la empresa, Jay Skylus, describió el RAVN X como la “nave nodriza” de un cohete de dos etapas capaz de colocar en órbita una carga ligeramente superior a £1 000.
El RAVN X fue descrito entonces como un dron bimotor de unas £55 000 de peso, 80 pies de longitud y 60 pies de envergadura. Aevum sostuvo que serviría como primera etapa de su sistema de lanzamiento y que estaba diseñado para operar a alta velocidad.
La empresa había anunciado un calendario que preveía iniciar pruebas del vehículo, obtener certificaciones de aeronavegabilidad y licencias de lanzamiento en unos 18 meses, y comenzar ensayos de lanzamiento orbital desde Cecil Spaceport, en Jacksonville, Florida, a finales de 2021.
No está claro si Aevum llegó a cumplir esos objetivos. Su sitio web no ofrece detalles recientes y Gunter”s Space Page señaló que en diciembre de 2020 la empresa presentó una maqueta del RAVN X como si fuera un prototipo real y que después no se observaron avances relevantes. Según esa fuente, para agosto de 2024 las actividades parecían haberse detenido.
Schol relató que permaneció en el lugar desde que sacaron el aparato del hangar hasta que lo volvieron a guardar. Dijo que lo alinearon en la pista y que se desplazó ligeramente, aunque no escuchó motores ni observó gases de escape.
No se sabe qué tipo de prueba se realizó aquella noche. Las maquetas pueden modificarse para trabajos limitados en tierra, y eso podría explicar la actividad observada. En cualquier caso, la aparición del RAVN X indica que el programa no ha desaparecido por completo.










