Arabia Saudita suspendió este martes operaciones en algunas instalaciones energéticas después de una serie de ataques hutíes que dejaron al menos 73 heridos en varias ciudades del sur del país.
Los ataques provocaron incendios en distintos complejos, mientras equipos de emergencia y bomberos trabajaban para contener las llamas y evaluar los daños. El Ministerio de Energía indicó que se adoptarían medidas para proteger las instalaciones y a los trabajadores y mantener la continuidad de las operaciones conforme a los planes establecidos.
La coalición encabezada por Arabia Saudita en Yemen informó que los ataques alcanzaron Abha, Khamis Mushait, Jazan y Najran. Las autoridades calificaron la escalada como peligrosa y anunciaron que responderán con medidas destinadas a disuadir nuevas acciones hutíes.
Los hutíes no asumieron de inmediato la autoría de los ataques, aunque anunciaron que divulgarían información sobre una operación militar de gran escala en territorio saudita. Nasruddin Amer, subdirector de la oficina de medios hutí, celebró públicamente los ataques y afirmó que Arabia Saudita debía pagar un precio por sus acciones en Yemen.
La ofensiva se produjo pocas horas después de que los hutíes acusaran a Arabia Saudita de realizar un ataque aéreo contra una prisión en la provincia septentrional de Jawf. Según los rebeldes, siete personas, entre ellas un niño, murieron y otras siete resultaron heridas.
Los hutíes, que controlan gran parte del norte de Yemen y las zonas más pobladas del país, han intensificado sus ataques contra Arabia Saudita desde que anunciaron en julio un bloqueo naval contra Riad y comenzaron a atacar embarcaciones sauditas en el mar Rojo.
El lunes se informó que instalaciones petroleras de Aramco en Jazan también habrían sido alcanzadas. Los daños estaban siendo evaluados y Aramco no había emitido comentarios.
La guerra civil de Yemen comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron Saná y amplias zonas del norte del país y obligaron al gobierno a exiliarse. Una coalición liderada por Arabia Saudita intervino al año siguiente para intentar restablecer al gobierno.
Las tensiones entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos aumentaron este año y deterioraron su cooperación en Yemen, lo que llevó a Emiratos a retirar sus fuerzas del país.
La guerra ha causado al menos 150.000 muertes y en distintos momentos ha llevado a Yemen al borde de una hambruna.










