Dos ladrones irrumpieron este martes en el Museo Renoir de Cagnes-sur-Mer, en el sur de Francia, y sustrajeron cuatro obras de arte valoradas en unos €9 000 000, equivalentes a alrededor de $10 000 000.
Las cámaras de videovigilancia de la ciudad permitieron detectar a los sospechosos, y la policía inició una persecución. Durante la huida, los ladrones abandonaron una de las pinturas robadas.
Los títulos de las obras sustraídas no han sido divulgados. El alcalde de Cagnes-sur-Mer, Bryan Masson, señaló que el ataque afecta directamente al patrimonio histórico y cultural de la localidad.
La alarma del museo se activó a las 5:48 de la mañana y la policía municipal llegó al lugar cinco minutos después, a las 5:53.
El Museo Renoir abrió en 1960 en la última residencia del pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir, donde vivió antes de morir en 1919.
La colección expuesta incluye 13 pinturas del artista, entre ellas retratos, paisajes y desnudos, además de unas 40 esculturas, muebles y fotografías. También conserva objetos personales como su caballete y su silla de ruedas.
El robo ocurre menos de un año después del asalto al Museo del Louvre de París, donde fueron sustraídos ocho objetos valorados en unos $100 000 000, entre ellos la tiara de la emperatriz Eugenia.
Los cuatro sospechosos de aquel robo fueron detenidos, pero las piezas continúan desaparecidas pese a las búsquedas realizadas por investigadores franceses y a la cooperación policial con Bélgica, Italia y otros países.
Europol advirtió el mes pasado que los robos de arte en Europa se han vuelto más violentos y que bandas especializadas están siendo sustituidas por grupos oportunistas reclutados mediante redes sociales.










