La Unión Europea ha identificado una nueva forma de extremismo violento impulsada principalmente por jóvenes que participan en comunidades en línea donde la violencia se presenta como una forma de reconocimiento y entretenimiento.
Las autoridades europeas denominan a este fenómeno “extremismo violento nihilista”. Su dimensión exacta todavía no está clara, pero investigadores policiales de nueve países localizaron alrededor de 4.340 direcciones web vinculadas con una comunidad conocida como “The COM” durante una operación realizada entre junio y julio.
El coordinador antiterrorista de la Unión Europea, Bartjan Wegter, explicó que en estos grupos la violencia no necesariamente responde a una ideología política o religiosa, sino que puede utilizarse para ganar estatus dentro de comunidades digitales.
Durante el último año se registraron 45 ataques terroristas en diez de los 27 países de la UE. Aproximadamente la mitad fueron frustrados o fallaron y seis personas murieron. Europol contabilizó además 486 arrestos de sospechosos de vínculos terroristas en 21 Estados miembros.
Los grupos yihadistas estuvieron detrás de 24 de esos ataques y representaron más del 70 % de las detenciones. Cerca de un tercio de todos los arrestados tenía menos de 18 años, en su mayoría varones.
Europol no mantiene estadísticas específicas sobre el extremismo violento nihilista porque las definiciones varían y algunos actos pueden ser tratados como delitos comunes en lugar de terrorismo.
Uno de los casos citados ocurrió en Finlandia en 2025, cuando un adolescente de 16 años apuñaló a tres estudiantes. El joven había compartido un manifiesto en grupos de WhatsApp, grabó el ataque en Snapchat y pidió en redes sociales que alguien conservara el video para entregárselo después de su liberación.
En Italia, un adolescente de 15 años planeó un asesinato para ganar notoriedad en internet y almacenaba en su teléfono imágenes y videos de agresiones, asesinatos, tiroteos escolares y pornografía infantil.
Las autoridades consideran que estos episodios no son casos aislados. Wegter señaló que las redes implicadas suelen estar formadas por jóvenes y dirigidas hacia otros jóvenes, especialmente varones, y que algunas de sus interacciones terminan en violencia fuera de internet.
Uno de los grupos que más preocupa a las autoridades es 764, fundado por Bradley Cadenhead, un estadounidense que cumple una condena de 80 años por pornografía infantil y delitos sexuales. La organización continúa activa pese a su encarcelamiento.
En Alemania, un hombre de 20 años considerado miembro destacado de 764 enfrentó el año pasado 123 cargos relacionados con asesinato, violación y abuso sexual de menores.
La investigación de estas redes resulta especialmente difícil porque muchos de sus integrantes no tienen antecedentes penales y dejan pocos rastros fuera del entorno digital. Parte de la actividad además ocurre en espacios cifrados.
Wegter señaló que alrededor del 85 % de las investigaciones actuales se desarrolla en entornos digitales y sostuvo que las fuerzas de seguridad necesitan herramientas adaptadas a esa realidad.
Europol también ha advertido que delincuentes y extremistas están utilizando inteligencia artificial para crear y modificar propaganda mediante imágenes, audio, deepfakes, memes y GIF. También se emplean bots para impulsar reclutamiento y difundir ideologías terroristas, así como aplicaciones de IA para investigar y preparar ataques.










