Cerca de 800 ciudadanos británicos expresaron ante el Parlamento su rechazo a la posibilidad de que el gobierno imponga sanciones a Israel por su política en Judea y Samaria.
La campaña fue promovida por la National Jewish Assembly, una organización judía británica con miles de simpatizantes que actúa contra el antisemitismo y contra iniciativas que considera hostiles a Israel.
Steve Winston, director ejecutivo de la organización, explicó que el objetivo de la campaña de cartas es entregar información directamente a los miembros del Parlamento y presionarlos para que respondan a las preocupaciones de sus electores.
La organización también cuestionó la posición británica sobre Jerusalén y la posibilidad de establecer un Estado palestino que incluya Jerusalén oriental.
En las cartas enviadas a los parlamentarios se recordó que durante el control jordano de Jerusalén los judíos fueron expulsados del Barrio Judío, varias sinagogas fueron destruidas, el cementerio del Monte de los Olivos fue profanado y se les impidió acceder al Muro Occidental.
Los participantes sostuvieron que, bajo control israelí, los lugares sagrados permanecen abiertos a miembros de distintas religiones y afirmaron que Jerusalén debe continuar bajo soberanía israelí.
Las cartas también criticaron el uso reiterado de la expresión “violencia de colonos” por parte del gobierno británico para justificar medidas contra Israel.
Los firmantes argumentaron que los delitos cometidos por una minoría no deben utilizarse para atribuir responsabilidad colectiva a todas las comunidades israelíes de Judea y Samaria, y señalaron que esos casos deben tratarse mediante la policía y los tribunales.
La organización cuestionó además la metodología utilizada para contabilizar incidentes violentos en Judea y Samaria. Citó críticas formuladas anteriormente por UN Watch contra la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA, por incluir categorías que, según esa organización, podrían inflar las cifras de violencia física.
La National Jewish Assembly ha realizado en los últimos años campañas de cartas y manifestaciones. Ahora prepara otra iniciativa para pedir al gobierno británico que actúe contra los Hermanos Musulmanes y prevé organizar en enero de 2027 una jornada de lobby en el Parlamento.










