El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, anunció nuevas medidas contra los asentamientos israelíes en Judea y Samaria y afirmó que Hamás no debe participar en el futuro gobierno de Gaza.
Durante una intervención en la Cámara de los Comunes, Miliband señaló que el Reino Unido considera ilegal la ocupación y anunció que el país prohibirá el comercio de bienes producidos en asentamientos israelíes. La medida fue comunicada junto con Francia y Canadá, que también anunciaron acciones similares.
El gobierno británico afirmó que las restricciones buscan mantener abierta la posibilidad de una solución de dos Estados. La declaración conjunta pidió detener la expansión de asentamientos, investigar denuncias relacionadas con la violencia y evitar acciones que los países firmantes consideran una anexión.
Miliband también habló sobre la situación humanitaria en Gaza, pidió el desarme de Hamás y afirmó que el grupo no tendrá un papel en la administración futura del territorio. Además, indicó que el Reino Unido mantendrá su apoyo a la ayuda humanitaria.
El funcionario británico anunció nuevas limitaciones a las exportaciones de armas hacia Israel y señaló que Londres rechazará solicitudes de licencias que contribuyan, según su definición, a la ocupación. También informó de medidas contra empresas e individuos vinculados a la expansión de asentamientos.
El gobierno británico aclaró que sus acciones están dirigidas contra los asentamientos y no contra Israel como país. Miliband también condenó el antisemitismo en Reino Unido y defendió que apoyar a Israel y respaldar la creación de un Estado palestino no son posiciones incompatibles.
El secretario de Exteriores en la oposición, Tom Tugendhat, cuestionó las medidas y advirtió sobre sus posibles consecuencias para israelíes, palestinos y la seguridad de las comunidades judías en Reino Unido. Miliband respondió que no actuar permitiría que disminuya la posibilidad de una solución de dos Estados.










