Estados Unidos no se sumará a las sanciones anunciadas por Reino Unido y otros 11 países occidentales contra el comercio con comunidades israelíes de Judea y Samaria.
El secretario de Estado, Marco Rubio, dejó clara la posición de Washington durante declaraciones a periodistas en Miami. Señaló que el gobierno estadounidense no adoptará la misma política que Londres.
Rubio evitó valorar en detalle el paquete británico, pero subrayó que Estados Unidos quiere impedir cualquier situación que aumente la inestabilidad en Judea y Samaria en un momento de fuertes tensiones regionales.
Sus declaraciones separan la postura estadounidense de la iniciativa impulsada por Reino Unido, que cuenta con el respaldo de otros gobiernos occidentales para restringir el comercio con comunidades israelíes de la zona.










