Israel y Filipinas contarán desde comienzos de 2027 con una conexión aérea directa operada por Arkia, una novedad que ambos países esperan aprovechar para ampliar tanto el turismo como los vínculos económicos.
La aerolínea israelí comenzará a volar entre Tel Aviv y el aeropuerto internacional Ninoy Aquino de Manila el 3 de enero. Habrá una frecuencia semanal, los domingos, con un Airbus A330 de fuselaje ancho operado por GullivAir.
Los pasajes de ida partirán de $750 en clase económica y de $1 800 en clase ejecutiva. El Al había anunciado meses atrás su intención de abrir también una ruta directa a Manila, aunque hasta ahora no ha fijado una fecha de inicio.
Para Arkia, Manila forma parte de una expansión más amplia hacia Asia. La compañía ya ha reforzado su oferta hacia destinos como Tailandia, Vietnam y Japón, y considera que Filipinas puede atraer tanto a viajeros como a empresas interesadas en profundizar relaciones con ese mercado.
La demanda turística muestra señales de crecimiento. Hasta finales de agosto de 2026, 19.552 israelíes habían viajado a Filipinas y más de 2.300 filipinos habían visitado Israel, según datos preliminares del Ministerio de Turismo filipino. El movimiento bilateral alcanzó unas 21.852 personas en ese período y, de mantenerse el ritmo, podría superar el récord de 23.955 turistas registrado durante todo 2025.
La nueva ruta también puede facilitar los viajes de la numerosa comunidad filipina que trabaja en Israel, especialmente en cuidados y tareas domésticas, y que viaja periódicamente a su país para visitar a sus familias.
El sector turístico israelí considera que un vuelo sin escalas puede modificar de forma importante la percepción de Filipinas como destino. La mejora de la infraestructura, el crecimiento de los viajes organizados y un acceso más sencillo han ampliado en los últimos años el interés de los israelíes por Asia más allá del turismo de mochileros.
La conexión aérea también tiene una dimensión comercial. La embajadora de Filipinas en Israel, Aileen Mendiola, señaló que uno de sus objetivos es abrir una conversación sobre un eventual acuerdo de libre comercio entre ambos países y que una ruta directa puede ayudar a generar el volumen de pasajeros y carga necesario para sostener esa relación.
El comercio bilateral se concentra principalmente en semiconductores, productos electrónicos y piezas de aeronaves. En 2025 alcanzó aproximadamente $362 200 000.
Filipinas también ofrece a las empresas israelíes acceso a una red más amplia del sudeste asiático por su pertenencia a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN, y por los acuerdos comerciales que mantiene con otros mercados de la región.
Los dos gobiernos ya habían avanzado en esa dirección. En julio de 2025, el ministro de Economía israelí Nir Barkat visitó Filipinas para discutir comercio, inversión y cooperación tecnológica, y durante esa visita se planteó iniciar conversaciones sobre un acuerdo de libre comercio.
Más recientemente, ambos países también exploraron una cooperación más profunda en tecnología y comercio dentro de la iniciativa Pax Silica, con atención a minerales críticos, semiconductores e innovación.










