Estados Unidos negó por segundo año consecutivo la visa de entrada al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, para asistir a la Asamblea general de la ONU en Nueva York. La medida también alcanzó a decenas de funcionarios palestinos que preveían viajar con él.
El Departamento de Estado justificó la ampliación de las restricciones de visado a miembros de la Organización para la Liberación de Palestina y funcionarios de la Autoridad Palestina por lo que describió como incumplimientos de reformas y acciones que perjudican las perspectivas de paz.
Washington señaló entre sus objeciones las iniciativas palestinas contra Israel en organismos internacionales, los esfuerzos para obtener reconocimiento unilateral de un Estado palestino, los pagos a condenados por terrorismo o sus familias y la glorificación de la violencia.
Una de las notificaciones enviadas a un funcionario palestino citó la sección 212(a)(3)(B) de la legislación migratoria estadounidense, que establece una inelegibilidad permanente para personas vinculadas con actividades u organizaciones terroristas. El material disponible no establece que esa haya sido también la base jurídica aplicada a Abbas.
La Autoridad Palestina rechazó la decisión y la calificó de injustificada. Su Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que la medida perjudica los esfuerzos para recomponer las relaciones con Washington y crear condiciones políticas para una solución de dos Estados.
La restricción no afecta a los integrantes de la Misión Palestina ante la ONU, que conservarán la exención necesaria para desarrollar sus funciones en Nueva York.
Ante la negativa de visado, la misión palestina presentó una resolución para que Abbas pueda dirigirse a la Asamblea general por videoconferencia, como ocurrió el año pasado. Su intervención está prevista para el 24 de septiembre, la misma fecha asignada al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
La administración de Donald Trump adoptó la misma medida el año pasado, cuando Abbas tampoco pudo asistir en persona. Ramallah esperaba un cambio de postura este año, pero Washington mantuvo las restricciones y reiteró sus exigencias de reformas a la Autoridad Palestina.










