Dos horas antes del inicio de Yom Kippur se celebró una reunión restringida sobre la situación de seguridad en Judea y Samaria. Durante el encuentro se planteó por primera vez la posibilidad de aplicar la ley de pena de muerte a raíz del ataque ocurrido en Binyamín.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, sostuvo que este sería el primer caso que cumple las condiciones previstas por la ley. El primer ministro Benjamin Netanyahu pidió conocer la posición de representantes de las FDI sobre una eventual aplicación de la norma.
Los representantes militares indicaron que, desde su perspectiva, no existe impedimento para avanzar con esa posibilidad. El fiscal militar principal no participó en la reunión, por lo que se acordó convocar otra sesión profesional del gabinete restringido con su presencia para revisar los aspectos jurídicos y los pasos posibles.
Tras la discusión, Ben Gvir declaró que Netanyahu no había descartado la pena de muerte para el atacante. La decisión quedó pendiente de una evaluación adicional antes de cualquier avance.
El ataque en Binyamín ocurrió horas antes de Yom Kippur cerca del manantial Ein Raya, en la zona de Neve Tzuf. Un atacante abrió fuego contra israelíes y mató a Netanel Shakron, residente de Alei Zahav y padre de seis hijos. Shakron se encontraba allí con uno de sus hijos, que no resultó herido.
Después del ataque, el agresor huyó. Las fuerzas de seguridad lo localizaron y combatientes de Duvdevan lo arrestaron en un hospital de Ramala. Había resultado herido por disparos de un rastreador de las FDI durante la fuga. Tras el atentado se impuso un cerco sobre aldeas de la zona, se reforzó el despliegue de fuerzas y se inició la búsqueda de personas que pudieran haberlo ayudado.
La ley de pena de muerte para terroristas fue aprobada definitivamente por la Knéset el 30 de marzo de 2026. En la votación nominal recibió 62 votos a favor, 48 en contra y una abstención. Netanyahu y Ben Gvir votaron a favor.
El caso de Binyamín será ahora examinado como posible primera aplicación práctica de la ley. La convocatoria de una nueva reunión con el fiscal militar principal indica que aún no se ha adoptado una decisión y que el asunto requiere revisión jurídica y profesional adicional.










