La policía antiterrorista británica detuvo a dos hombres de unos 30 años en el centro de Manchester por un presunto plan para atacar a la comunidad judía de la zona antes de los Grandes Días Santos. Los arrestos se produjeron el domingo bajo la legislación antiterrorista y estuvieron acompañados por registros en Salford y Liverpool.
Vicki Evans, coordinadora nacional principal de la policía antiterrorista, describió el caso como el resultado de una investigación prolongada y proactiva. Afirmó que la operación permitió interrumpir lo que los investigadores consideran un complot contra la comunidad judía de Manchester.
Los dos sospechosos permanecían bajo custodia en Londres mientras continuaban las pesquisas. Los detectives no consideraban que existiera una amenaza activa, aunque la policía del Gran Manchester reforzó su despliegue de seguridad durante los próximos días sagrados judíos.
Evans reconoció que las detenciones podían aumentar la preocupación dentro de la comunidad judía y entre el público, debido a la proximidad de las festividades. También afirmó que las fuerzas antiterroristas trabajan con la policía del Gran Manchester y otros organismos para proteger a la población.
El caso se conoce casi un año después del ataque contra la sinagoga Heaton Park Hebrew Congregation de Manchester durante Yom Kippur. Dos fieles judíos murieron en aquel atentado, cometido por un ciudadano británico de ascendencia siria que había declarado actuar en nombre del Estado Islámico.
Community Security Trust, organización dedicada a la seguridad de la comunidad judía, calificó la noticia de “absolutamente escalofriante” por su cercanía con el aniversario del ataque en Heaton Park. La entidad indicó que mantiene una coordinación estrecha con la policía de Manchester y de otras partes del país durante Yom Kippur como parte de su dispositivo de seguridad para los Grandes Días Santos.
Campaign Against Antisemitism sostuvo que los ataques continúan porque, a su juicio, la política de aplicación de la ley no ha cambiado de forma sustancial desde el año anterior. La organización también criticó al gobierno británico y afirmó que no ha actuado con suficiente firmeza contra islamistas y otros extremistas a los que responsabiliza de alimentar el antisemitismo.
Christian Cantor, encargado de negocios de Israel en el Reino Unido, agradeció a la policía y a los servicios de seguridad por su actuación. Al mismo tiempo, atribuyó parte del clima de hostilidad a políticas contrarias a Israel y a retórica antisionista y antisemita, y pidió mantener una postura firme contra el antisemitismo y el extremismo.










