La coalición J7 de grandes comunidades judías de la diáspora pidió a los Estados miembros de la ONU que el próximo secretario general coloque la lucha contra el antisemitismo entre las prioridades de su mandato. La carta abierta no respalda a ningún candidato.
El grupo reúne a comunidades judías de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. En el documento sostiene que el sesgo antijudío representa un problema grave en partes del sistema de Naciones Unidas.
La petición coincide con la semana de alto nivel de la Asamblea general. La ONU prevé escoger en los próximos meses al sucesor de António Guterres, quien se acerca al final de su mandato. Guterres ha recibido acusaciones de prejuicio antiisraelí y antisemita.
El J7 cita su informe anual más reciente, que registró más de 23.000 incidentes antisemitas y 20 muertes por ataques de este tipo en 2025 en los siete países representados. La coalición calificó ese año como el más mortífero en más de tres décadas.
La carta pide que el próximo secretario general adopte como referencia la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, que incluye determinados casos de críticas a Israel dentro de sus ejemplos. También propone crear un enviado especial de la ONU para el antisemitismo con recursos suficientes y reforzar la supervisión de funcionarios y titulares de mandatos.
La coalición reclama además que los fondos, el personal y otros recursos institucionales de Naciones Unidas no se utilicen para respaldar o legitimar antisemitismo, extremismo o incitación. Grupos judíos de Nueva York también tenían previsto manifestarse contra el antisemitismo fuera de la reunión de la ONU.










