La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) describió la situación económica de Gaza como la crisis más grave registrada en el mundo. El organismo calcula que el 92% de los establecimientos económicos del territorio quedó dañado o destruido.
El informe sitúa el PIB diario por habitante en $0,58 y señala que los precios están 274% por encima de los niveles de 2022. Mutasim Elagraa, coordinador de la UNCTAD para la asistencia a los palestinos, afirmó que antes de octubre de 2023 dos de cada tres habitantes de Gaza eran pobres y que ahora toda la población se encuentra en pobreza multidimensional.
La actividad industrial y la producción agrícola cayeron 94%. Solo el 1,5% de la tierra cultivable permanece accesible, una situación que, de acuerdo con Elagraa, deja a la población dependiente de la ayuda alimentaria humanitaria.
El documento también calcula que se perdieron cientos de miles de empleos y que más del 90% de la población en edad de trabajar está desempleada.
La UNCTAD atribuye el colapso a la guerra iniciada tras el ataque del 7 de octubre de 2023. La guerra devastó el territorio antes del frágil alto el fuego anunciado en octubre de 2025.
El informe aborda además la situación de Judea y Samaria y advierte sobre una crisis económica y financiera. Cita una reducción del acceso a tierras y recursos naturales vinculada a la expansión de los asentamientos israelíes.
Elagraa señaló que la Autoridad Palestina recurrió a préstamos de bancos locales, al fondo de pensiones palestino y acumuló deudas con contratistas privados. Advirtió que los territorios enfrentan el riesgo de un colapso bancario con graves consecuencias políticas, sociales y humanitarias.










