Dos cazas F-35A Lightning II de la Real Fuerza Aérea Australiana operaron por primera vez desde Nueva Zelanda durante el ejercicio Agile Tasman, desarrollado del 7 al 10 de septiembre en la base RNZAF Ohakea.
La actividad permitió probar el empleo de aviones de combate australianos lejos de sus bases permanentes. Un C-130J Hercules del Escuadrón No. 37 apoyó el reabastecimiento de combustible y el rearme de los F-35A del Escuadrón No. 3 en un punto avanzado instalado en Ohakea. Fue el primer entrenamiento de este tipo realizado por la RAAF fuera de Australia.
El ejercicio también incluyó interceptaciones aéreas junto a un P-8A Poseidon de la Fuerza Aérea Real de Nueva Zelanda y actividades con controladores de ataque terminal conjunto neozelandeses. Estas prácticas permitieron integrar procedimientos de combate aire-aire, apoyo aéreo y coordinación con fuerzas terrestres.
El uso de un punto avanzado de armado y reabastecimiento probó la capacidad de sostener cazas de quinta generación desde una base asociada mediante el traslado de combustible, armas, personal y equipos de apoyo. Para Australia, este modelo amplía las opciones de dispersión y reduce la dependencia de sus bases permanentes.
El despliegue también permitió a personal australiano y neozelandés coordinar tareas de mantenimiento, seguridad y apoyo operativo. La actividad forma parte del esfuerzo bilateral para aumentar la interoperabilidad entre ambas fuerzas aéreas y sostener operaciones de combate distribuidas en el Indo-Pacífico.










