La policía británica detuvo a varios hombres cerca de RAF Fairford, en el suroeste de Inglaterra, bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos. Tras los arrestos, las autoridades declararon un incidente importante y reforzaron la seguridad en torno a la base aérea.
El Ejército británico desplegó un equipo especializado en eliminación de artefactos explosivos para revisar varios vehículos. Al mismo tiempo, la policía ordenó la evacuación de varias propiedades en la zona de Whelford, una localidad próxima a la instalación militar.
La entrada principal de RAF Fairford quedó bloqueada por agentes armados. Cerca de la base se concentraron alrededor de 30 vehículos de emergencia, entre coches policiales, ambulancias y camiones de bomberos.
RAF Fairford es utilizada por fuerzas aéreas estadounidenses. El gobierno británico había autorizado a Estados Unidos a operar desde esa base para realizar ataques contra emplazamientos de misiles iraníes vinculados a ataques contra barcos en el estrecho de Ormuz.
Un portavoz de la Fuerza Aérea de Estados Unidos evitó detallar las medidas concretas adoptadas para proteger la instalación. Indicó que la 501.ª Ala de Apoyo de Combate y sus socios británicos mantienen vigilancia y ajustan las medidas de seguridad destinadas a proteger al personal militar, civiles, contratistas y sus familias.
Las fuerzas armadas británicas afirmaron en julio que estaban preparadas para proteger al país frente a cualquier ataque después de que la Guardia Revolucionaria de Irán advirtiera contra el uso de Fairford por bombarderos estadounidenses.
El gobierno británico también ha alertado a proveedores de infraestructura crítica sobre la amenaza que atribuye a Rusia y ha expresado una preocupación creciente por posibles actos de sabotaje y ciberataques. Rusia niega estar detrás del aumento de ataques híbridos contra países occidentales.










