Irán amenazó con atacar infraestructura en Oriente Medio si no obtiene garantías para su propia seguridad y si continúa sin poder vender petróleo. Mohammad Bagher Ghalibaf, negociador jefe iraní y presidente del parlamento, afirmó que ninguna infraestructura regional estará segura si Irán tampoco lo está.
La advertencia llegó mientras Teherán esperaba una respuesta formal de Washington a una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense Donald Trump ya había rechazado el planteamiento iraní, aunque el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, dijo que esperaba una respuesta definitiva a través de mediadores de Qatar.
Araghchi explicó que Qatar presentó ideas que fueron discutidas con Irán y que después serían trasladadas otra vez a Estados Unidos. Añadió que las conversaciones se concentran en Ormuz y que la reapertura de la vía marítima depende de condiciones que Teherán ya comunicó a la parte estadounidense.
Irán mantiene bloqueada la navegación comercial por el estrecho desde el inicio de la guerra a finales de febrero. Antes de la guerra, esa ruta transportaba alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Estados Unidos, por su parte, mantiene un contrabloqueo sobre puertos iraníes para impedir que Teherán exporte petróleo.
Entre las condiciones iraníes para levantar su bloqueo figuran un alto el fuego de siete días en Oriente Medio, incluido el Líbano, el descongelamiento de activos iraníes en el extranjero, el levantamiento de las sanciones contra su sector petrolero y el fin del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos.
Washington y Teherán sostienen versiones opuestas sobre el control de Ormuz. Estados Unidos afirma que el petróleo continúa por la ruta. La Guardia Revolucionaria iraní sostiene que la vía permanece cerrada y que el paso limitado de algunos cargamentos no equivale a una reapertura real.
Hossein Mohebbi, portavoz de la Guardia Revolucionaria, afirmó que un estrecho abierto debería registrar niveles similares a los anteriores a la guerra, con al menos 125 buques diarios y unos 20 millones de barriles de petróleo y derivados. También dijo que los barcos que intentan pasar pueden sufrir daños por ataques o minas.
Mohebbi llamó a Trump “gran mentiroso” y negó que Irán busque armas nucleares. Sostuvo que la guerra de Estados Unidos con Irán no se debe a su programa nuclear, sino al tamaño y la posición del país. Evitar que Irán obtuviera un arma nuclear fue uno de los objetivos declarados de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero.
Trump negó el lunes un informe que afirmaba que estaba dispuesto a ofrecer alivio de sanciones y liberar fondos iraníes congelados a cambio de concesiones nucleares.
Rusia manifestó que no quiere que Irán abandone el Tratado de No Proliferación Nuclear. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, respondió así a nuevas amenazas de legisladores iraníes de considerar una retirada del acuerdo por la presión sobre el programa nuclear del país.
La tensión también tuvo efectos económicos. Los dos principales contratos de crudo subieron más de un 1% el martes, mientras los precios medios del diésel en el Reino Unido alcanzaron un récord. En Irán, el rial cayó a un nuevo mínimo y superó los 2,5 millones por dólar, apenas 27 días después del récord anterior de 2,2 millones por dólar.










