El regreso de israelíes varados en Emiratos Árabes Unidos quedó sujeto el viernes a planes distintos entre las aerolíneas israelíes. El Al canceló sus dos vuelos de repatriación previstos para ese día, mientras Arkia e Israir indicaron que mantenían la intención de operar desde Dubái hacia Tel Aviv.
Los vuelos especiales se habían preparado después de que Emiratos Árabes Unidos cancelara las conexiones con Israel tras el ataque del miércoles en el vuelo 1073 de flydubai. Un ejecutivo del sector de viajes estimó que cada día de suspensión podía dejar al menos a 1.700 israelíes varados en el país del Golfo.
El Ministerio de Transporte de Israel dijo a primera hora del viernes que los vuelos de rescate continuarían, aunque podían sufrir retrasos mientras los responsables de defensa completaban la coordinación necesaria. Horas más tarde, El Al anunció que había anulado sus dos vuelos después de que las autoridades israelíes informaran a las compañías del país de que se había cancelado la autorización para aterrizar en Dubái.
El Al no indicó la causa de la retirada de los permisos para el viernes. La aerolínea mantiene cinco vuelos especiales con plazas agotadas para la semana siguiente y prevé retomar sus operaciones de repatriación a partir del domingo, siempre que reciba autorización para aterrizar en Dubái.
Arkia sostuvo que había recibido las aprobaciones necesarias de Emiratos Árabes Unidos y anunció un vuelo nocturno de Dubái a Tel Aviv, además de otro para el día siguiente. La compañía también trabaja para añadir tres vuelos durante el fin de semana.
Israir afirmó que contaba con la aprobación del Aeropuerto Internacional de Dubái para iniciar un vuelo de repatriación. Sin embargo, todavía no había puesto los billetes a la venta porque esperaba confirmaciones adicionales de las partes implicadas en la operación.
La diferencia entre los planes de las aerolíneas parecía vinculada al margen horario disponible. El Al no opera durante el Shabat, que comienza al atardecer, mientras los vuelos de Arkia e Israir estaban previstos para más tarde ese mismo día.
El Al dijo que intentaría reubicar a los pasajeros afectados en vuelos alternativos si las autoridades lo permiten. También ofreció la posibilidad de solicitar un reembolso en efectivo o un cupón para un vuelo posterior.
Antes del ataque del miércoles, flydubai operaba entre ocho y diez vuelos diarios entre Dubái y Tel Aviv. Durante el vuelo 1073, un copiloto omaní apuñaló al capitán indio y el avión perdió altitud. El capitán y varios pasajeros israelíes frustraron el ataque, y otros pilotos que viajaban a bordo asumieron el control y efectuaron un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
Los pasajeros israelíes regresaron después a Israel en un vuelo especial desde Arabia Saudita. El capitán fue trasladado a Emiratos Árabes Unidos para recibir atención médica y el copiloto omaní fue enviado a Abu Dhabi para la investigación.
Emiratos Árabes Unidos abrió una investigación sobre una posible actividad terrorista, aunque no descartó una enfermedad mental como explicación del supuesto intento de secuestro. Benjamin Netanyahu afirmó que el copiloto había pasado por un “adoctrinamiento radical islamista” y añadió que todavía era demasiado pronto para determinar si Irán estaba implicado.
David Mencer, portavoz de Netanyahu, afirmó que el traslado del copiloto a Emiratos Árabes Unidos permitiría a Israel incorporarse a la investigación emiratí para conocer sus motivos, posibles apoyos y planes.










