El primer ministro Benjamin Netanyahu acusó al gobierno laborista británico de actuar “como un Estado rebelde” y de ceder ante “fuerzas islamistas” en el Reino Unido, en medio del deterioro de las relaciones entre Jerusalén y Londres.
Netanyahu centró sus críticas en la prohibición británica de importar productos procedentes de asentamientos israelíes en Judea y Samaria, las restricciones a las exportaciones de armas y el reconocimiento de un Estado palestino por parte de Londres. Frente a esas medidas, destacó la cooperación de inteligencia entre ambos países.
El primer ministro afirmó que información israelí permitió recientemente a las autoridades británicas frustrar un presunto ataque patrocinado por Irán contra la base aérea RAF Fairford. Sostuvo que, sin esos datos, el ataque probablemente habría seguido adelante y no se sabe cuántas vidas británicas podrían haberse perdido. Calificó de “hipocresía increíble” que Londres adoptara medidas contra Israel después de recibir información que, a su juicio, había contribuido a salvar vidas en el Reino Unido.
Netanyahu dijo que todavía no había hablado con el primer ministro británico Andy Burnham desde que este asumió el cargo en julio. También acusó al Partido Laborista de adaptar su política hacia Israel a presiones internas y afirmó que existe en Gran Bretaña una presión para apaciguar a distintas fuerzas islamistas. A su juicio, el gobierno británico se apartó de su papel habitual para congraciarse con su base política.
Al valorar el estado de la relación bilateral, Netanyahu admitió que no era “muy buena”, aunque aseguró que Israel aún consideraba al Reino Unido un aliado. También reprochó a Londres que, en su opinión, se volviera contra Israel al mismo tiempo que no afrontaba de forma adecuada a Irán y a sus aliados.
Netanyahu describió a esos actores como regímenes que persiguen a homosexuales, privan a las mujeres de derechos y matan a sus propios adversarios en Gaza, Líbano e Irán. Sostuvo que el gobierno británico dirigía sus críticas contra Israel, al que presentó como la democracia que combate a esos regímenes y a Irán.
Consultado sobre si Israel mantendría el intercambio de inteligencia con el Reino Unido, Netanyahu evitó comprometerse y se limitó a recordar la ayuda israelí en el caso de RAF Fairford. También acusó a las políticas laboristas contra Israel de alimentar el antisemitismo en el Reino Unido y vinculó ese fenómeno con episodios históricos de difamación contra los judíos que precedieron a ataques violentos, incluida la etapa anterior al Holocausto en la Alemania nazi.
En relación con Irán, Netanyahu predijo que la República Islámica terminaría por caer y pidió a los iraníes contrarios al régimen que no perdieran la esperanza. Afirmó que el gobierno iraní se encuentra debilitado y atribuyó parte de esa debilidad al bloqueo impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, que, según dijo, afecta al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Netanyahu también cuestionó que manifestantes contrarios a Israel, el gobierno británico y otras potencias occidentales no dirigieran más críticas contra Teherán. Los acusó de pasar por alto tanto la represión interna de Irán como la amenaza que el país representa fuera de sus fronteras.
El primer ministro abordó además el intento de atentado ocurrido a comienzos de la semana en un vuelo de flydubai con destino a Tel Aviv. Reiteró que Israel investigaba si el copiloto acusado de intentar estrellar el avión había actuado por instrucciones de terceros. Elogió a los pasajeros israelíes que redujeron al atacante y ayudaron a recuperar el control de la aeronave, y describió su intervención como un “trabajo en equipo extraordinario”. También afirmó que el desenlace fue tan improbable que casi parecía milagroso.
Al final de la entrevista, Netanyahu volvió a referirse al Reino Unido y advirtió que la crisis migratoria podía amenazar al país si Londres no recuperaba el control de sus fronteras. Pese a sus críticas, sostuvo que todavía había margen para recomponer la relación con Israel y recordó que ambos países habían mantenido durante décadas una relación estrecha.










