La Autoridad Palestina advirtió de que la posible suspensión de servicios esenciales por parte de bancos israelíes podría paralizar en pocas semanas el sistema financiero, el comercio y el pago de salarios en Judea y Samaria.
Según funcionarios palestinos e israelíes, las entidades de Israel ya comunicaron a sus homólogas palestinas que prevén interrumpir los servicios de corresponsalía bancaria. Esos canales permiten financiar las exportaciones israelíes a la Autoridad Palestina —entre ellas electricidad, agua, combustible y alimentos— y transferir los salarios de los palestinos que trabajan en Israel.
“Esto no es un simple asunto técnico bancario. Estos canales son un componente fundamental de la infraestructura que sostiene nuestro comercio, nuestros intercambios y la vida cotidiana de millones de personas”, declaró el gobernador de la Autoridad Monetaria Palestina, Yahya Shunnar, durante una rueda de prensa en Ramala.
Cinco bancos palestinos que dependen del Bank Hapoalim perderán el acceso a esos servicios el 1 de octubre, mientras que las entidades que operan mediante Discount Bank afrontarán la suspensión a partir del 1 de septiembre, explicó Shunnar.
Ambos bancos israelíes procesan cada año operaciones palestinas por 51.000 millones de séqueles, equivalentes a $16.500 millones. Esa cifra incluye las transacciones correspondientes al 90 % de las exportaciones palestinas que pasan por Israel.
Shunnar alertó de que la interrupción de los pagos mediante bancos corresponsales afectaría también los precios de los bienes de consumo. “Esto no es una pendiente, es un precipicio”, afirmó.
El presidente de la Asociación de Bancos de Palestina, Maher al-Masri, señaló que la ruptura de esos vínculos obligaría a realizar un mayor número de operaciones en efectivo, lo que elevaría el riesgo de una crisis bancaria y favorecería la expansión de la economía informal.
Las consecuencias podrían alcanzar además a las entidades jordanas que operan en los territorios palestinos. El gobernador del Banco Central de Jordania, Adel al-Sharkas, advirtió de que esos bancos acumularían grandes cantidades de séqueles sin posibilidad de transferirlos ni venderlos.
“Si se interrumpe este vínculo entre los bancos israelíes y palestinos, nuestros bancos se encontrarán con grandes saldos en séqueles que no podrán transferir ni vender”, declaró.






