Cientos de aficionados del Hapoel Beerseba que habían organizado su viaje a Países Bajos no podrán asistir al próximo encuentro de su equipo contra el AZ Alkmaar en la Liga Europa. Las autoridades de la ciudad neerlandesa decidieron impedir el acceso de los seguidores israelíes al estadio, pese a las gestiones realizadas para conseguir que levantaran la prohibición.
La restricción fue adoptada de manera unilateral por el Ayuntamiento de Alkmaar, la policía local y la fiscalía neerlandesa, que justificaron la medida por razones de seguridad y orden público. El Hapoel Beerseba confirmó que había intentado modificar esa decisión mediante contactos con la UEFA y las instituciones competentes de Países Bajos, pero ninguna de las gestiones permitió revertirla.
La seguridad de los aficionados israelíes ya había suscitado advertencias en Alkmaar durante los días anteriores. La alcaldesa de la ciudad sostuvo que la policía no estaba en condiciones de garantizar su protección, tanto en las calles como dentro del estadio, de acuerdo con informaciones difundidas recientemente. En Países Bajos también trascendió que Femke Halsema, alcaldesa de Ámsterdam, había ejercido una fuerte presión sobre las autoridades de Alkmaar para que prohibieran la asistencia de los israelíes ante el temor a posibles disturbios.
Durante las últimas semanas, Shino Zoaretz, presidente de la Asociación de Fútbol de Israel, mantuvo contactos diarios con las partes involucradas e intervino para intentar impedir la prohibición. La directiva del Hapoel Beerseba le expresó un agradecimiento especial por sus esfuerzos y por haber utilizado los recursos a su disposición en las conversaciones con las autoridades.
La decisión afecta directamente a cientos de seguidores del equipo que ya habían adquirido pasajes de avión y paquetes de alojamiento para desplazarse hasta Países Bajos. Muchos de ellos habían preparado el viaje con la intención de acompañar al conjunto israelí durante su compromiso europeo.
El Hapoel Beerseba pidió disculpas a los aficionados perjudicados y aclaró que carece de facultades para modificar la prohibición. La directiva insistió en que la restricción procede de las autoridades locales encargadas de hacer cumplir la ley y que, pese a sus intentos de intervención, el club no consiguió autorización para que sus seguidores ingresen al encuentro.










