La misión de ayuda enviada por Israel a Venezuela tras los mortíferos terremotos que han golpeado al país trabaja junto con las autoridades venezolanas en evaluaciones técnicas de edificios dañados, en lugar de participar en tareas de búsqueda y rescate, según el jefe del equipo.
“A diferencia de misiones anteriores, se nos pidió que ayudáramos a rehabilitar el país. A petición del Gobierno venezolano, por supuesto”, dijo ante periodistas el general de brigada Elad Edri, jefe de Estado Mayor del Mando del Frente Interno.
La delegación israelí en Venezuela se concentra en clasificar edificios afectados por los terremotos para determinar cuáles pueden rehabilitarse, volver a usarse o deben ser demolidos.
La delegación militar cuenta con unos 30 especialistas, en su mayoría ingenieros del Mando del Frente Interno con experiencia en evaluación estructural. Edri explicó que se trata de una rama específica de la ingeniería que permite determinar si un edificio puede rehabilitarse, volver a utilizarse o debe ser demolido, una decisión que consideró esencial para la etapa de reconstrucción.
Según explicó a los periodistas, se calcula que unos 1.300 edificios necesitan una evaluación estructural. El trabajo comenzó hoy en coordinación con las autoridades locales venezolanas, aunque es poco probable que el equipo israelí pueda revisar todos los inmuebles.
“Nuestros equipos de ingenieros comenzarán a cartografiar las zonas que se les han solicitado. Nos han enviado para clasificar los edificios y determinar: ‘vale, este hay que derribarlo, este se puede renovar, en este se puede vivir, en este no se puede vivir’”, explicó Edri.
El jefe de la delegación afirmó que los expertos también colaboran con las autoridades locales en la planificación de la demolición de edificios peligrosos y en la retirada de escombros.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel también forma parte de la misión. El componente civil de la delegación está encabezado por el embajador Yoed Magen, quien creció en Venezuela.
Aunque Israel y Venezuela no mantienen relaciones diplomáticas oficiales desde 2009, Edri aseguró que la delegación no ha percibido hostilidad por parte de funcionarios del Gobierno ni de residentes locales. “Estamos aquí paseando con uniformes de las FDI con los símbolos del Estado y con gran orgullo. No hay ninguna preocupación por nuestra seguridad”, afirmó.
Edri añadió que el equipo quedó “sorprendido”, aunque “en el buen sentido”, cuando aterrizó el miércoles en Valencia y fue recibido por integrantes de la comunidad judía venezolana, embajadores y autoridades locales.
Por ahora, la delegación tiene previsto regresar a Israel el domingo, aunque podría recibir una solicitud para permanecer más tiempo en Venezuela.
