El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, arremetió este miércoles contra Israel y advirtió sobre lo que denominó una “expansión israelí” en la región. En un discurso ante el grupo parlamentario del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en Ankara, afirmó que Turquía responderá “de forma firme y clara” a cualquier amenaza contra su soberanía y contra los derechos de los turcochipriotas en el Mediterráneo oriental.
Erdogan también vinculó sus advertencias con la situación en Siria y el Líbano, al afirmar que “la seguridad de Damasco y Beirut es la seguridad de Turquía”. El mandatario sostuvo que Ankara no aceptará “hechos consumados” en la región y agregó: “Nunca permitiremos que Israel lleve a cabo el plan de la ‘Tierra Prometida’”.
Erdogan elevó el tono contra Israel al advertir que Turquía responderá a cualquier amenaza contra su soberanía y al presentar la seguridad de Siria y el Líbano como parte directa de los intereses turcos.
El presidente turco comparó la situación actual con el periodo previo a la Segunda Guerra Mundial y acusó a la comunidad internacional de repetir lo que describió como un error histórico. “Hace ochenta y cinco años, el silencio y la inacción frente a Hitler condujeron a la muerte de 80 millones de personas en todo el mundo. Toda la humanidad pagó el precio de la locura de un tirano desquiciado”, declaró.
En esa misma línea, Erdogan acusó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y a su Gobierno de cometer “actos genocidas” y sostuvo que esos hechos son observados con “el mismo silencio y la misma falta de reacción” que, según él, acompañó el ascenso de Hitler. También calificó a Netanyahu como “el carnicero de Gaza”.
Erdogan advirtió además que los conflictos regionales pueden extender sus consecuencias más allá del punto donde comienzan. “Nadie debe olvidar que, cuando el fuego se intensifica, no solo quema la zona donde comienza; sus chispas se propagan por todo el mundo”, afirmó, antes de vincular esa advertencia con la situación en el estrecho de Ormuz.
Erdogan insiste en una retórica militar contra Israel
El mandatario turco ya había renovado en abril sus amenazas contra Israel durante un acto político. En ese discurso afirmó que, de no ser por las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Pakistán, Ankara “pondría a Israel en su sitio”.
En otra declaración, Erdogan acusó a Israel de matar a “cientos de libaneses inocentes” el día del alto el fuego y describió a Netanyahu como un dirigente “cegado por la sangre y el odio”. Luego añadió: “Así como entramos en Libia y en Karabaj, podemos entrar en Israel”. “No hay razón para no hacerlo. Para ello se necesitarán fuerza y unidad”, sostuvo.
Las declaraciones se producen en medio de la tensión entre Turquía e Israel desde el estallido de la guerra Espadas de Hierro. Erdogan, que apoya abiertamente a Hamás y a Hezbolá, volvió a utilizar un lenguaje militar directo para presentar a Turquía como “defensora” de los palestinos y los libaneses.
El presidente turco subrayó que la unidad y la fuerza nacional son la clave para una posible intervención, e insinuó que Ankara está dispuesta a emprender una acción militar directa si las condiciones lo permiten.
Antecedentes de amenazas y presión regional
En julio de 2024, durante un discurso en la ciudad de Rize, Erdogan utilizó prácticamente la misma fórmula: “Así como entramos en Karabaj, así como entramos en Libia, haremos lo mismo con ellos”. Entonces, tras la muerte de 12 niños en Majdal Shams a manos de Hezbolá, afirmó que Turquía debía ser “muy fuerte” para impedir que Israel “haga disparates contra Palestina”.
También en abril de 2025, un destacado comentarista turco afirmó en televisión que “el ejército turco puede entrar en Tel Aviv en 72 horas”, una amenaza que hizo eco de la retórica oficial de Erdogan y reforzó el tono de confrontación promovido desde Ankara.
Las amenazas reiteradas de Erdogan reflejan una tendencia prolongada de incitación antiisraelí desde Turquía, incluidas las comparaciones de Netanyahu con Hitler y los llamados a la liberación de Jerusalén. Aunque estas amenazas se interpretan a veces como retórica política interna, también apuntan a la aspiración turca de ampliar su influencia militar en la región.
Ese patrón se inserta en una política exterior turca que ya proyectó poder en Siria, Libia y Karabaj. Con sus nuevas declaraciones, Erdogan vuelve a colocar a Israel en el centro de su discurso regional y presenta el Mediterráneo oriental, Siria, el Líbano y la causa palestina como frentes vinculados a los intereses estratégicos de Turquía.