Israel condenó la decisión de Ucrania de realizar un reentierro con honores de Estado para Andriy Melnyk, dirigente nacionalista ucraniano vinculado a la Organización de Nacionalistas Ucranianos, OUN. La medida fue autorizada por el presidente Volodymyr Zelensky y prevé el entierro en el Monumento Militar Nacional, en la región de Kiev.
La ceremonia fue programada en el recinto que Ucrania inauguró el año pasado para sepultar a soldados muertos durante la invasión rusa. Tras conocerse el acto oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel difundió una respuesta pública en la plataforma X y expresó su oposición por los antecedentes políticos y militares de Melnyk.
Israel rechazó el homenaje oficial a Andriy Melnyk porque lo identifica como dirigente de la OUN y colaborador de los nazis, en una decisión que reabre tensiones sobre memoria histórica, Holocausto y política ucraniana.
La diplomacia israelí señaló que lamentaba “la decisión de celebrar una ceremonia oficial de reentierro de Estado para el líder de la OUN, Andriy Melnyk, quien colaboró con los nazis”. También afirmó que no debía ignorarse “la verdad histórica y la memoria de las víctimas asesinadas por los nazis y sus colaboradores”.
El centro conmemorativo del Holocausto Yad Vashem se sumó a la crítica en la misma red social. La institución sostuvo que el nuevo entierro de Melnyk con honores estatales en Ucrania generaba serias preocupaciones, debido al reconocimiento oficial a un dirigente de un movimiento que apoyó y colaboró con la Alemania nazi durante la persecución y el asesinato de millones de judíos.
El papel de Andriy Melnyk en la OUN y la controversia histórica
Melnyk murió en 1964 y dirigió una de las ramas de la Organización de Nacionalistas Ucranianos, conocida como OUN. Según la información disponible, el movimiento independentista mantuvo colaboración militar y política con los nazis durante su enfrentamiento contra el dominio soviético y tuvo su mayor actividad entre las décadas de 1930 y 1950.
Después de la división de la OUN en 1940 en dos facciones principales, Melnyk quedó al frente de la OUN-M. De acuerdo con los registros históricos citados, esa facción mantuvo una alianza estratégica con el régimen de Adolf Hitler antes de la Operación Barbarroja y durante esa ofensiva militar contra la Unión Soviética.
El informe señala que miembros de la facción participaron directamente en deportaciones y masacres contra poblaciones judías y polacas en Europa del Este. También indica que fuerzas afines a su ideología ayudaron al avance alemán en territorio soviético y se integraron en unidades policiales auxiliares.
La disputa se suma a tensiones entre Israel y Ucrania
La controversia por el caso Melnyk ocurre después de varios episodios de tensión diplomática entre Israel y Ucrania. Durante los últimos tres años, el Gobierno israelí ha limitado su apoyo a Kiev a ayuda humanitaria y sistemas de alerta temprana, mientras ha rechazado solicitudes ucranianas de armamento ofensivo.
Israel sostiene que esa restricción responde a necesidades operativas militares relacionadas con la presencia de la Federación Rusa en Siria. Ese argumento ha marcado la política israelí hacia la guerra en Ucrania y ha condicionado la respuesta de Jerusalén ante los pedidos de defensa formulados por la administración de Zelensky.
Las solicitudes ucranianas de sistemas israelíes de defensa aérea han sido un punto recurrente en la relación bilateral desde el inicio de la invasión rusa. Según el texto, Israel ha mantenido una línea de apoyo limitada para evitar riesgos operativos derivados de su relación militar indirecta con Moscú en el espacio sirio.
Homenajes a nacionalistas ucranianos generan críticas de Israel y Polonia
El caso Melnyk aparece junto a otros desacuerdos relacionados con la política ucraniana de rehabilitación histórica de dirigentes paramilitares del nacionalismo de mediados del siglo XX. En el parlamento ucraniano existen iniciativas para renombrar calles y erigir monumentos en honor a esas figuras.
Israel e instituciones internacionales han criticado de forma constante los homenajes a dirigentes como Stepan Bandera y Roman Shukhevych. De manera periódica, los embajadores de Israel y Polonia en Kiev emiten comunicados conjuntos contra reconocimientos a facciones nacionalistas, a las que relacionan con la limpieza étnica en Volinia y Galitzia Oriental durante la Segunda Guerra Mundial.
En el plano multilateral, las relaciones también han registrado desacuerdos por el voto de Ucrania en la Asamblea General de las Naciones Unidas a favor de resoluciones diplomáticas sobre la guerra en Medio Oriente. La condena israelí al homenaje a Melnyk añade un nuevo foco de fricción en una relación condicionada por la guerra en Ucrania, la memoria del Holocausto y los equilibrios regionales de Israel.