Benjamin Netanyahu afirmó que abordará con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “todos los temas actualmente en la agenda, incluida la situación en Irán”.
El primer ministro israelí también señaló que asistirá al funeral de Lindsey Graham y describió al muerto senador como “uno de los mayores amigos de Israel desde la fundación del Estado, y es justo que le rindamos este honor”.
Durante la apertura de la reunión semanal del gabinete, Netanyahu informó además que la noche anterior conversó con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Según dijo, Rubio le aseguró que Estados Unidos pretende actuar contra la Corte Penal Internacional, “que pone en peligro la justicia en todo el mundo y también amenaza el derecho de los Estados democráticos y soberanos a ejercer su soberanía”.
La CPI emitió órdenes de arresto contra Netanyahu y el exministro de Defensa, Yoav Gallant. El primer ministro acusó al tribunal de estar “intentando subordinar la seguridad [de los estados democráticos] a las decisiones de burócratas corruptos en La Haya”.
También sostuvo que el fiscal de la CPI Karim Khan emitió las órdenes “para desviar la atención, reunir a todos los enemigos de Israel a su alrededor y, esencialmente, crear un escudo protector para sí mismo. Ese escudo ha sido arrancado, exponiendo tanto su verdadera motivación como la falta de justicia y la profunda corrupción en la Fiscalía y en toda la Corte Penal Internacional”.
Netanyahu se refirió asimismo a las operaciones de las FDI en Judea y Samaria después del enfrentamiento mortal del viernes. “Las instrucciones que dimos fueron entrar en aldeas, registrarlas, incautar armas y realizar arrestos”, declaró.
Añadió que Israel está “dispuesto a actuar de forma más amplia contra los bastiones terroristas”.






