Donald Trump pidió a líderes árabes y musulmanes avanzar hacia la normalización de relaciones con Israel como parte de las gestiones de Washington para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra con Irán, según informaron dos funcionarios estadounidenses al portal Axios.
El planteo fue formulado el sábado durante una llamada telefónica con mandatarios de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin. En la conversación, los dirigentes expresaron respaldo a la iniciativa impulsada por la Casa Blanca. De acuerdo con uno de los funcionarios citados, los líderes transmitieron a Trump la frase “estamos contigo en este acuerdo”, en referencia a las negociaciones con Teherán.
La propuesta de Trump busca integrar la normalización árabe con Israel en una estrategia diplomática más amplia para contener a Irán y cerrar un acuerdo que detenga las hostilidades.
El presidente estadounidense también informó que tenía previsto comunicarse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, según una fuente con conocimiento del intercambio. La intención de Trump es coordinar más adelante una llamada conjunta entre Netanyahu y los líderes árabes y musulmanes.
Washington impulsa los Acuerdos de Abraham como parte de la estrategia regional
En ese marco, Trump instó a los países que aún no mantienen vínculos oficiales con Israel a sumarse a los Acuerdos de Abraham, los tratados auspiciados por Estados Unidos que permitieron a Emiratos Árabes Unidos y Baréin establecer relaciones diplomáticas plenas con el Estado israelí.
Entre los participantes de la llamada, Egipto y Jordania ya cuentan con tratados de paz con Israel firmados en décadas anteriores. Turquía también mantiene relaciones formales con el gobierno israelí, aunque atravesadas por etapas de tensión diplomática. Arabia Saudí, Qatar y Pakistán, en cambio, no tienen lazos oficiales con Israel y condicionan cualquier reconocimiento a la resolución de la guerra palestina y a criterios de seguridad regional.
La contención de Irán centra la propuesta estadounidense
La propuesta estadounidense ubica la normalización con Israel dentro de una estrategia más amplia de contención de Irán. Washington busca neutralizar la capacidad armamentística de Teherán y sus operaciones en Medio Oriente mediante un cese definitivo de hostilidades, de acuerdo con la información disponible.
Los gobiernos del Golfo Pérsico consideran a Irán una amenaza directa para su seguridad nacional, un factor que favorece su alineamiento con las gestiones diplomáticas de Estados Unidos. Para la administración Trump, la integración de Israel en la arquitectura de seguridad árabe constituye un eje de esa política regional.
La solicitud de Trump no recibió una respuesta verbal confirmada de los países sin relaciones formales con Israel. “Hubo silencio en la línea y Trump bromeó y preguntó si seguían ahí”, relató uno de los funcionarios a Axios sobre el cierre de la comunicación.
El episodio muestra que la Casa Blanca intenta conectar dos objetivos diplomáticos: un acuerdo con Irán que reduzca el conflicto y una ampliación de la normalización árabe con Israel. Sin embargo, según el reporte citado, los gobiernos sin vínculos oficiales con Jerusalén no expresaron una aceptación pública durante la llamada.