Bank of America advirtió a los inversores que no persigan nuevas alzas del petróleo si el crudo supera los 100 dólares por barril, al sostener que esos niveles suelen activar respuestas de gobiernos y bancos centrales para enfriar la economía.
El banco señaló que el petróleo ya figura entre los principales motores de los mercados este año. El crudo acumula una subida cercana al 70%, por encima del avance de alrededor de 41% de las materias primas en general y del alza de aproximadamente 17% del oro.
En contraste, el S&P 500 retrocede cerca de 2,5% en el mismo período y bitcoin pierde alrededor de 20%.
Según la entidad, repuntes de esta magnitud rara vez permanecen mucho tiempo sin respuesta, porque los altos precios de la energía se trasladan al conjunto de la economía. Un barril más caro encarece la gasolina, el transporte y la producción industrial, lo que endurece las condiciones financieras y frena la actividad.
Bank of America añadió que el encarecimiento del petróleo ya golpeó las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. La probabilidad de un recorte de tasas en junio, que antes el mercado daba casi por descontado, cayó hasta cerca de 25%.
Como antecedente, el banco recordó el último gran pico del crudo. Entre 2007 y 2008, en plena escalada de la crisis financiera, el petróleo pasó de unos 70 dólares por barril a casi 140. Ese máximo llegó poco después de una subida de tasas del Banco Central Europeo y, meses más tarde, el sistema financiero empezó a desmoronarse. Después, el precio del crudo se hundió hasta cerca de 40 dólares por barril.
Para la firma, el mayor riesgo de un petróleo alto en la coyuntura actual no sería la inflación por sí sola, sino el golpe sobre las ganancias corporativas y los mercados financieros. También advirtió que los bancos suelen funcionar como canal de transmisión entre los mercados y la economía real, por lo que una debilidad en las acciones bancarias puede anticipar un estrés económico más amplio.
Con ese telón de fondo, Bank of America recomendó prudencia si el petróleo rompe la barrera de los 100 dólares y planteó que los inversores tomen ganancias en lugar de sumarse al repunte.
La firma también mencionó varias apuestas macro asociadas a ese escenario: favorecer al dólar estadounidense si el índice DXY supera 100, comprar rendimientos de bonos del Tesoro a 30 años por encima de 5% y buscar oportunidades de compra en el S&P 500 si cae por debajo de 6.600.