El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, reunió a altos funcionarios del ministerio para evaluar medidas que permitan frenar la próxima subida del precio de la gasolina.
Tras la reunión, Smotrich informó que pidió a los equipos profesionales prepararse para un subsidio adicional al precio del combustible con el objetivo de reducir el aumento para los consumidores.
La medida tendría un impacto importante en el presupuesto estatal. Cada reducción de 10 agorot por litro representa un costo adicional de unos ₪30 000 000 para el Estado, además de los ₪155 000 000 ya destinados al subsidio vigente de ₪0,5 por litro.
El mes pasado se aprobó una reducción de ₪0,5 por litro durante dos meses, después de una subida anterior. Sin embargo, en Finanzas advierten que una nueva intervención puede enfrentar dificultades legales por la cercanía de las elecciones y las restricciones aplicadas durante este periodo.
La discusión se produce ante la previsión de que el precio del combustible aumente 52 agorot por litro y alcance un récord en Israel. Con el ajuste, el precio de la gasolina de 95 octanos llegaría a ₪8,27 por litro, superando el máximo registrado anteriormente.
El incremento sería mayor al esperado inicialmente. Las primeras estimaciones apuntaban a un aumento superior a 40 agorot por litro, pero finalmente la subida prevista fue más elevada.
El Ministerio de Energía atribuyó el alza a dos factores principales: el aumento de alrededor del 13% en los precios internacionales de la gasolina, relacionado con el encarecimiento del petróleo y las preocupaciones sobre el suministro mundial, y el fortalecimiento del dólar en aproximadamente un 3%, que influyó en el precio final para los consumidores.
Ahora, el ministro de Finanzas y los responsables de las distintas áreas deberán analizar si existe una fórmula práctica y legal para limitar el aumento del precio en las estaciones de servicio.










