Las acciones de Moderna (MRNA), la farmacéutica que adquirió notoriedad durante la pandemia de coronavirus, acumulan una subida cercana al 900 % desde su mínimo de noviembre de 2025. Entonces cotizaban alrededor de $22. El viernes pasado avanzaron aproximadamente un 14 % en Wall Street y alcanzaron los $225 por título.
Dos factores acompañan la subida más reciente: la incorporación de Moderna al índice Nasdaq 100 y las expectativas ante la publicación de datos avanzados de un ensayo clínico de fase 3 sobre un tratamiento para el melanoma. El interés por sus investigaciones oncológicas contrasta con el deterioro bursátil que sufrió la compañía tras el auge de las vacunas contra la COVID-19.
Durante la pandemia, Moderna desarrolló una vacuna basada en ARN mensajero (mRNA), al igual que Pfizer. El éxito de esos productos elevó la valoración bursátil de Moderna hasta unos $167 000 000 000 en agosto de 2021. La situación cambió en los años posteriores y, para noviembre de 2025, el valor de mercado de la empresa había caído por debajo de los $10 000 000 000.
La recuperación incluyó una jornada excepcional el 18 de agosto, cuando las acciones subieron más de un 170 %. Fue el mayor incremento diario de una acción integrante del S&P 500 desde 2008. El movimiento ocurrió después de que Moderna comunicara resultados favorables en un ensayo de una vacuna personalizada contra el cáncer basada en mRNA. Esa investigación abrió expectativas sobre aplicaciones de la tecnología distintas de la prevención de enfermedades infecciosas.
El principio de las vacunas de mRNA consiste en proporcionar a las células instrucciones temporales para producir una proteína determinada, en lugar de introducir un virus completo o debilitado. El sistema inmunitario reconoce esa proteína como extraña y desarrolla una respuesta específica en la que pueden participar anticuerpos y células T. Después de que las células utilizan las instrucciones, la molécula de mRNA se degrada de forma natural. No se incorpora al ADN humano ni modifica su información genética.
Los tratamientos personalizados contra el melanoma exploran una aplicación de ese mecanismo. A partir del análisis de una muestra tumoral del paciente, los investigadores pueden identificar mutaciones y otras características propias de las células cancerosas. Esa información permite diseñar una vacuna destinada a facilitar su reconocimiento y ataque por el sistema inmunitario. La estrategia continúa bajo evaluación clínica y todavía no existe garantía de eficacia.
El entusiasmo bursátil supera, por ahora, las valoraciones de los analistas. Los datos de Yahoo muestran que 18 especialistas asignan a Moderna precios objetivo de entre $40 y $200 por acción. Su promedio ronda los $122, aproximadamente un 46 % por debajo de los $225 de la cotización señalada.
La distancia entre esas estimaciones y el precio de mercado refleja expectativas diferentes sobre los futuros desarrollos de Moderna. La evolución de las acciones dependerá, entre otros factores, de los resultados de sus ensayos clínicos y de su capacidad para convertir las investigaciones en productos comercialmente exitosos.









