La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el viernes Weltruza, un medicamento de Teva para tratar a adultos con esquizofrenia. Es una inyección subcutánea que se administra una vez al mes y utiliza olanzapina, un principio activo conocido que se emplea en tratamientos antipsicóticos desde hace décadas. Tras el anuncio, las acciones de Teva subieron alrededor de un 4 % en Wall Street.
Según Teva, Weltruza es la primera y única inyección subcutánea mensual de olanzapina de liberación prolongada. La empresa prevé lanzarla en Estados Unidos en las próximas semanas, en tres dosis: 318, 425 y 531 mg. En Europa, la solicitud de autorización se presentó en mayo de 2026 y todavía está en evaluación.
La novedad de Weltruza no está en el principio activo, sino en la manera en que se libera en el organismo. Una inyección de olanzapina comercializada desde hace años por Eli Lilly exige mantener al paciente bajo observación médica durante tres horas después de cada administración, debido al riesgo poco frecuente de que el medicamento se libere rápidamente al torrente sanguíneo. Weltruza, en cambio, no exige esa observación ni requiere inyecciones iniciales o un tratamiento complementario con comprimidos al comenzar.
Esta diferencia podría facilitar el tratamiento tanto a los pacientes como al personal sanitario y hacerlo más cómodo y accesible. Sin embargo, el principio activo sigue siendo la olanzapina, por lo que el nuevo medicamento no elimina sus efectos secundarios conocidos.
En Estados Unidos viven unos 2,2 millones de personas con esquizofrenia, de las cuales alrededor de 1,5 millones reciben tratamiento farmacológico. Según los datos publicados, unos 300.000 pacientes toman olanzapina en comprimidos y representan uno de los principales grupos a los que podría dirigirse la nueva inyección.
Al mismo tiempo, las inyecciones de acción prolongada representan alrededor del 13 % al 14 % del mercado estadounidense de tratamientos para la esquizofrenia. Esa proporción podría indicar que existe margen para ampliar su uso, aunque el éxito de Weltruza dependerá, entre otros factores, de su precio, de la cobertura de los seguros médicos y de las preferencias de pacientes y médicos.
Las acciones de Teva atraviesan una etapa favorable, con una rentabilidad superior al 100 % en el último año. Aun así, sus múltiplos de valoración ofrecen una imagen más compleja: la relación precio-beneficio histórica se sitúa cerca de 64, mientras que la proyectada, calculada a partir de las previsiones de ganancias, ronda 12.
La diferencia entre ambos múltiplos refleja la expectativa de una mejora de la rentabilidad de la empresa. Los inversores esperan que los medicamentos originales de Teva, entre ellos Weltruza, sigan contribuyendo a su crecimiento y fortalezcan sus actividades más allá del negocio de los medicamentos genéricos.
Sin embargo, la aprobación regulatoria es solo la primera etapa. El éxito del medicamento dependerá de la rapidez con que llegue a los pacientes, de la amplitud de la cobertura de los seguros médicos y de la capacidad de Teva para convertir su potencial terapéutico en ingresos y beneficios reales.










