Las principales ciudades turísticas del mundo están aumentando los impuestos para visitantes debido al impacto del turismo masivo. Ámsterdam elevará su tasa hotelera hasta el 20%, Venecia evalúa un cobro diario de hasta €30 y Barcelona mantiene recargos para turistas y pasajeros de cruceros.
Lo que comenzó como un pequeño impuesto para cubrir gastos urbanos se ha convertido en un costo importante dentro del presupuesto de quienes planean viajar. Los nuevos cobros deberán considerarse junto con los vuelos y alojamientos al organizar una vacaciones.
Ámsterdam ya aplica una de las tasas de alojamiento más altas de Europa. Actualmente, los turistas pagan un recargo del 12,5% por noche, pero el plan municipal contempla aumentarlo hasta el 16% y posteriormente alcanzar el 20%. Para una habitación de €200 por noche, el impuesto podría representar €40 adicionales.
Venecia también busca reducir la presión turística sobre sus calles y espacios históricos. La ciudad, que ya cobra una tarifa de entrada a algunos visitantes de un día, analiza elevar ese pago desde los €10 aplicados en ciertas fechas hasta los €30 diarios.
En Barcelona, los visitantes que se alojan en hoteles o alquileres de corta duración pagan suplementos que pueden alcanzar los €15 por noche. Además, la ciudad aplica medidas sobre los cruceros, con mayores cobros para pasajeros que permanecen pocas horas.
Otras ciudades y destinos también han aumentado sus tasas. Viena elevó su impuesto de alojamiento al 5% con planes de llegar al 8%, mientras Edimburgo aprobó un impuesto turístico del 5% sobre las estancias. Grecia, las islas Baleares y Bután también cobran tarifas destinadas a financiar medidas ambientales y de conservación.










