Analistas de inteligencia de fuentes abiertas identificaron en el desierto iraquí lo que consideran una base militar clandestina levantada por Israel para apoyar su campaña aérea contra Irán. El emplazamiento, visible en imágenes satelitales tomadas pocos días antes del inicio de la guerra, parece una pista de aterrizaje improvisada sobre el lecho seco de un lago, a unos 180 kilómetros al suroeste de Karbala.
Según personas familiarizadas con el asunto, entre ellas funcionarios estadounidenses, Israel instaló ese puesto justo antes del comienzo de la guerra con conocimiento de Estados Unidos. La base servía como centro logístico para la fuerza aérea israelí, albergaba fuerzas especiales y contaba con equipos de búsqueda y rescate destinados a intervenir en caso de que algún piloto fuera derribado. Hasta ahora, ninguno lo ha sido.
La instalación estuvo cerca de quedar al descubierto a principios de marzo, cuando un pastor de la zona alertó sobre movimientos militares inusuales, incluidos vuelos de helicópteros, de acuerdo con medios estatales iraquíes. Tras esa denuncia, el ejército iraquí envió tropas al área para investigar. Israel respondió con ataques aéreos para impedir que las fuerzas se aproximaran, señaló una de las personas al tanto de la operación.