La investigación sobre el presunto plan para estrellar un avión de flydubai contra un edificio de gran altura en Israel reúne a agentes del Mossad, especialistas israelíes en aviación y funcionarios de inteligencia de Arabia Saudita y Omán. También participan al menos dos representantes de agencias de inteligencia de Estados Unidos. Un alto funcionario emiratí afirmó que los israelíes también entrarían en la sala de interrogatorios.
El fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos, Hamad Saif Al-Shamsi, dirige la investigación. El principal sospechoso es Hamam Al-Hamami, copiloto de 29 años. La acusación sostiene que no pretendía limitarse a provocar la caída del avión: su objetivo habría sido dirigirlo contra una torre en Israel, en un plan inspirado en los atentados del 11 de septiembre.
De acuerdo con las acusaciones, Al-Hamami planeaba incapacitar al piloto indio durante el vuelo, tomar el control de la cabina y poner rumbo hacia Israel. Durante los ocho meses en que trabajó para flydubai, habría volado a Israel decenas de veces. Su vuelo más reciente al país ocurrió pocos días antes del incidente.
El historial laboral del copiloto también forma parte de la investigación. Oman Air lo había despedido con anterioridad por sus opiniones extremistas y le había prohibido trabajar como piloto en su país de origen. Después se trasladó a Marruecos, visitó Siria y, más tarde, obtuvo empleo en flydubai.
Las autoridades examinan además las circunstancias que permitieron su contratación por flydubai. El alto funcionario de Abu Dhabi afirmó que durante la etapa de formación de Al-Hamami en Omán ya se habían hallado en su poder “materiales incriminatorios”. A raíz de ello, se le prohibió ocupar un asiento en la cabina hasta que fue despedido.
El mismo funcionario aseguró que, una vez concluida la investigación, Al-Hamami podría afrontar la pena de muerte. Aunque el episodio terminó sin víctimas mortales entre los pasajeros, explicó que los Emiratos Árabes Unidos pretenden solicitar el castigo más severo posible como medida disuasoria. “No habrá indulgencia aquí”, declaró, y añadió que no se concedería ningún indulto.










