A pocos días del tercer aniversario de la masacre del 7 de octubre, decenas de víctimas y sobrevivientes comenzaron a compartir en redes sociales los mensajes que enviaron o recibieron aquella mañana. La iniciativa invita también a otras personas a revisar sus teléfonos y conversaciones guardadas para publicar sus propios intercambios de ese día.
El llamado sostiene que la experiencia del 7 de octubre alcanzó de forma directa o indirecta a toda la sociedad y pide recuperar esos mensajes como testimonio de lo ocurrido.
Shir Matias, hija de Shahar y Shlomi, asesinados en el kibutz Holit, difundió la conversación del grupo familiar de WhatsApp. En medio del ataque escribió a sus familiares: “Mamá y papá están muertos”.
Viki Cohen, madre de Nimrod Cohen, quien sobrevivió al cautiverio, publicó mensajes que envió después de recibir fotografías y videos del secuestro de su hijo. En uno de ellos preguntó: “¿Por qué nadie nos responde?”. Cohen explicó que trató de comunicarse con distintos funcionarios de las FDI para obtener información.
Eyal Eshel compartió la última correspondencia con su hija Roni Eshel, observadora de las FDI que murió. En un mensaje dirigido a su madre esa mañana, Roni intentó tranquilizarla: “Mamá, estoy bien, no te preocupes por mí, yo también te amo”.
Einav Zangauker, madre de Matan Zangauker, también publicó los últimos mensajes que recibió de su hijo antes de que fuera secuestrado y llevado a Gaza. Matan escribió que escuchaba árabe al otro lado de la puerta, que había gritos por todas partes y que amaba a su familia. También pidió a sus familiares que no lloraran.
Noam Peri, hija de Haim Peri, quien fue secuestrado y asesinado durante el cautiverio, se sumó a la iniciativa con un mensaje de su madre, Osnat. Después del secuestro de Haim desde su casa, ella escribió: “Los terroristas irrumpieron en nuestra casa y se llevaron a Haim con ellos”.










