Entre $2 000 000 y $5 000 000 al día. Esa es la recaudación que Neomi Neumann, exresponsable de investigaciones del Shin Bet, atribuye a Hamás en la Franja de Gaza. A su juicio, la organización conserva el control efectivo del territorio después de tres años de guerra y dispone de recursos para mantener sus operaciones y su influencia sobre la población.
Neumann identifica dos fuentes de ingresos: los impuestos que Hamás cobra sobre las mercancías que ingresan en Gaza y la reventa de ayuda humanitaria robada a precios exorbitantes en el mercado negro. En una entrevista con la emisora pública Kan, afirmó que “todo lo que entra en la Franja se convierte en una fuente de ingresos para Hamás”.
La exresponsable del Shin Bet sostiene que esta capacidad económica permite a Hamás generar dependencia entre los habitantes de Gaza. También describió una forma de gobierno descentralizada mediante la cual la organización impone el orden de manera silenciosa, sin perder su influencia sobre la población.
Respecto al plan para Gaza del presidente estadounidense, Donald Trump, Neumann considera necesario que avance, pero atribuye obstáculos tanto a Israel como a Hamás. Explicó que la organización exige primero la retirada israelí, mientras que Israel reclama que Hamás entregue las armas.
Como vía para reducir el poder de Hamás, propuso que el Comité Nacional para la Administración de Gaza y la Fuerza Internacional de Estabilización entren en la Franja. Neumann también defendió que, en una etapa posterior, la Autoridad Palestina sustituya a Hamás en el gobierno del territorio.










