Casi un año después de que comenzara el alto el fuego en Gaza, en octubre de 2025, ninguno de los 36 hospitales de la Franja ha recuperado su capacidad de funcionamiento. El balance de Médicos por los Derechos Humanos de Israel (PHRI) muestra una mejoría limitada: al inicio de la tregua había 14 centros parcialmente operativos y, cerca de un año después, esa cifra llegó a 20. Ninguno ofrece todos sus servicios.
La disponibilidad de camas de cuidados intensivos apenas varió. Gaza contaba con 103 en octubre de 2025 y con 104 en julio de 2026, de acuerdo con el informe. El aumento de hospitales parcialmente abiertos no ha supuesto, por tanto, el restablecimiento de la capacidad total de atención.
El documento también aborda las muertes de pacientes que necesitaban salir de Gaza para recibir tratamiento. El Ministerio de Salud del territorio, dirigido por Hamás, contabilizó al menos 1.570 muertos durante la espera de una evacuación médica entre octubre de 2023 y el 2 de julio de 2026. Entre ellos había 505 pacientes con cáncer y al menos 264 niños.
Antes del ataque del 7 de octubre de 2023, los enfermos de Gaza podían trasladarse a hospitales de Judea y Samaria y Jerusalén Este. Israel suspendió esa posibilidad tras la masacre y mantiene la prohibición. Las evacuaciones médicas autorizadas se limitan ahora a terceros países, pese a que varios hospitales palestinos, también en el Este de Jerusalén, disponen de fondos destinados al tratamiento de estos pacientes y llevan años de experiencia en su atención.
Keren Shavit, coordinadora de proyectos del Departamento de Territorios Palestinos Ocupados de PHRI, afirmó que esos hospitales están preparados para recibir pacientes procedentes de Gaza. Señaló que, en muchos casos, la atención necesaria está disponible a una o dos horas de sus hogares, pero la prohibición general de los traslados, vigente desde octubre de 2023, impide acceder a ella.
La política israelí ha sido impugnada ante el Tribunal Superior. Los jueces no han rechazado de plano la petición y han examinado en distintas ocasiones si deben intervenir. En julio de 2026 decidieron no intervenir en la política en esa etapa del proceso, aunque ordenaron al Estado presentar una actualización antes del 21 de diciembre de 2026.
Parte de la destrucción de la infraestructura hospitalaria se produjo durante enfrentamientos entre Hamás y las fuerzas israelíes. El ejército israelí evacuó numerosos establecimientos, con sus pacientes y trabajadores, y varios complejos sufrieron daños extensos o quedaron destruidos. El hospital Shifa, en Ciudad de Gaza, fue devastado durante dos periodos de combates intensos y ha pasado el último año en reconstrucción.
Israel sostiene que Hamás utilizó instalaciones médicas con fines militares durante la guerra, tanto para albergar centros de mando y almacenar armas como para dar cobertura a su red de túneles. Las Fuerzas de Defensa de Israel localizaron túneles y armamento en distintos complejos, especialmente en Shifa, donde afirman que operaba un centro de mando de Hamás. También presentaron pruebas de infraestructura del grupo en los hospitales Rantisi, Indonesio y Europeo, y denunciaron la presencia de hombres armados en terrenos hospitalarios. Hamás y funcionarios sanitarios de Gaza han rechazado reiteradamente que los hospitales funcionaran como centros de mando militares.










