El exprimer ministro Naftali Bennett criticó duramente la gestión de la guerra por parte del primer ministro Benjamin Netanyahu tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto entre ambos países.
Bennett afirmó en Tel Aviv que él habría sido un mejor líder en tiempos de guerra y sostuvo que el cambio de régimen en Teherán solo comenzará después de que se sustituya primero al Gobierno de Jerusalén.
Naftali Bennett acusó a Netanyahu de cerrar su mandato con un fracaso frente a Irán y prometió restaurar la seguridad de Israel con una estrategia militar y diplomática diferente.
“El mandato de este Gobierno de Netanyahu comenzó con una guerra civil, continuó con la masacre del 7 de octubre y ahora está terminando con un fracaso histórico frente a Irán”, declaró Bennett a los periodistas.
El exprimer ministro prometió “restablecer la seguridad de Israel” y afirmó que habría hecho “todo” de otra manera, incluido el manejo diplomático de la relación con Washington durante las negociaciones con Teherán.
Bennett dijo que habría utilizado su “crédito ante el presidente más favorable a Israel que hemos tenido jamás” exclusivamente en beneficio de los intereses nacionales israelíes, en una aparente alusión a los llamados de Donald Trump para indultar a Netanyahu en su juicio penal.
Bennett promete una doctrina de guerras rápidas y decisivas
Un eventual gobierno encabezado por Bennett supondría, según sus palabras, “un retorno al concepto de seguridad de guerras rápidas, fuertes y decisivas”, en contraste con lo que describió como la tendencia de Netanyahu a “alargar las cosas”.
El exmandatario también afirmó que revitalizaría la dirección nacional de diplomacia pública, un área que, según sostuvo, fue desmantelada por el actual Gobierno israelí.
Bennett vinculó esa estrategia con la implantación del servicio militar obligatorio para todos y con el fin de la financiación de la evasión del servicio militar. Argumentó que, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel carecen de soldados, el ejército se ve obligado a conquistar los mismos lugares una y otra vez.
“Así no se puede ganar”, sostuvo Bennett, al presentar la falta de personal militar como un problema operativo que afecta directamente la capacidad de Israel para lograr victorias rápidas y concluyentes.
La “doctrina del pulpo” contra el régimen iraní
Frente a Irán, Bennett defendió una estrategia basada en una “doctrina del pulpo”: impedir con una mano que Teherán alcance capacidad nuclear y, con la otra, acelerar el colapso del régimen mediante herramientas políticas, económicas, tecnológicas y militares.
La propuesta busca diferenciarse de la política de Netanyahu tras el acuerdo entre Washington y Teherán, al presentar la presión sobre el régimen iraní como una tarea simultánea en el plano militar, diplomático y económico.
“La cuenta atrás para sustituir el régimen en Irán comenzará tan pronto como se sustituya el gobierno en Israel”, afirmó Bennett, al convertir el debate sobre Teherán en un eje central de su crítica política contra Netanyahu.