El exprimer ministro Naftali Bennett desmintió que esté evaluando dar marcha atrás en su fusión electoral con Yesh Atid, el partido del líder de la oposición Yair Lapid, de cara a las próximas elecciones.
La versión surgió en medio de diferencias internas dentro de la alianza “Juntos” y de una caída sostenida en las encuestas de opinión, aunque Bennett calificó la información como “simplemente incorrecta” durante una rueda de prensa en Tel Aviv.
Bennett negó que planee romper su alianza con Lapid y defendió la unidad del bloque opositor como condición para competir contra Benjamin Netanyahu en las próximas elecciones.
Según Channel 13, funcionarios anónimos de “Juntos” afirmaron que colaboradores de Bennett consideran que Lapid, de centroizquierda, ha alejado a votantes y que el estratega Lior Chorev no ha logrado contener la crisis interna.
La cadena también señaló que los directores de campaña han mantenido graves enfrentamientos entre ellos, en un contexto de presión política por el desempeño de la alianza frente a otras fuerzas opositoras.
Al ser preguntado si se arrepiente de haber fusionado su lista Bennett 2026 con Yesh Atid, Bennett respondió que “la persona que más se beneficia de las divisiones dentro del bloque es Netanyahu”.
Por esa razón, sostuvo que la oposición debe “preservar esta unión” y trabajar para ampliar la unidad, en lugar de fragmentarse antes de los comicios.
Bennett defiende la unidad opositora frente al avance de Eisenkot

La presión sobre Bennett aumenta mientras “Juntos” pierde terreno en las encuestas y el partido Yashar, encabezado por Gadi Eisenkot, gana apoyo hasta empatar con la alianza Bennett-Lapid en los sondeos.
Aun así, Bennett insistió en que él sigue siendo el mejor candidato para liderar el bloque de la oposición. Argumentó que, en los últimos 16 años, cada vez que el bloque opositor colocó al frente a una figura distinta de él, terminó perdiendo.
“La única forma de ganar es un bloque unido”, afirmó Bennett, al defender que las fuerzas opositoras deben evitar repetir errores de elecciones anteriores.
El exprimer ministro citó como advertencia los casos de Meretz y el Partido Laborista, cuyas divisiones en los comicios previos contribuyeron a la derrota del bloque. “Tenemos que extraer lecciones y aplicarlas. Tenemos que unir el bloque, y así es como ganaremos”, afirmó.