La Fiscalía General presentó este jueves una acusación modificada en el caso de los documentos clasificados e incluyó como acusado a Yonatan Urich, asesor del primer ministro Benjamín Netanyahu, junto a Eli Feldstein y el reservista Ari Rosenfeld.
En el proceso también se espera el testimonio de Netanyahu, así como del exjefe del Estado Mayor, Herzl Halevi; el exjefe del Shin Bet, Ronen Bar; el jefe del Sistema Nacional de Información, Moshik Aviv; y el cónsul general en Miami, Tzuri Siso, quien antes ocupó el cargo de director general del Likud.
La acusación modificada amplía el caso al incorporar a Yonatan Urich y pedir restricciones que podrían impedirle contactar con Netanyahu mientras dure el proceso judicial.
Junto con la acusación, la Fiscalía solicitó que se impongan a Urich condiciones restrictivas hasta la conclusión del proceso. Entre ellas figura la prohibición de ponerse en contacto con los implicados en el caso, incluidos los testigos de la acusación.
La lista de testigos de la acusación incluye también al primer ministro Benjamín Netanyahu. Por ello, si el tribunal acepta la solicitud en su totalidad, Urich tendría prohibido contactar con Netanyahu mientras se desarrolle el procedimiento.
Delitos imputados y presunta filtración al diario Bild
La acusación modificada atribuye a Urich los delitos de revelación de información secreta con intención de perjudicar la seguridad del Estado, revelación de información secreta, posesión de información secreta y destrucción de pruebas.
Según la Fiscalía, Urich y Feldstein actuaron para publicar información clasificada en el periódico alemán “Bild”, pese a saber que la censura militar había prohibido su difusión en Israel.
La Fiscalía sostiene además que Feldstein, en coordinación con Urich, transmitió a personas no autorizadas información que había recibido de Rosenfeld. De acuerdo con la acusación, esos actos condujeron a la revelación de un medio de inteligencia secreto y de sus capacidades, de una forma que podría haber perjudicado los intereses de seguridad de Israel.
La acusación también señala que, un día después de la detención de Feldstein y Rosenfeld, Urich cambió su teléfono móvil sin transferir las comunicaciones del dispositivo anterior. La Fiscalía afirma que esa acción buscaba evitar que dichas comunicaciones fueran incautadas como prueba.