El presidente Isaac Herzog participó en un acto conmemorativo en el lugar de la masacre del festival Nova, donde se dirigió a sobrevivientes y familiares de las víctimas.
Antes de la ceremonia, Herzog habló ante medios internacionales y recordó que miles de jóvenes acudieron al festival para cantar, bailar y celebrar la vida. Señaló que personas de 36 nacionalidades, tanto de Israel como de otros países, fueron asesinadas, torturadas, violadas o secuestradas y trasladadas a Gaza durante el ataque del 7 de octubre.
Herzog afirmó que Israel mantendrá viva la memoria de las víctimas y aseguró que el país volverá a bailar y a vivir. También describió a Israel como una nación marcada por el dolor, pero capaz de reconstruirse, y señaló que la región atacada el 7 de octubre atraviesa ahora un proceso de recuperación.
El presidente defendió el derecho de Israel a protegerse y combatir el terrorismo, pero subrayó que el país desea la paz y quiere que sus vecinos también vivan en paz. Añadió que ese objetivo requiere aplicar la Resolución 2301 del Consejo de Seguridad de la ONU, que pide el desarme de Hamás, y combatir lo que denominó el “imperio del mal de Teherán”.










