El primer ministro Benjamin Netanyahu visitó poco antes, este martes, una base de la Armada en Haifa, junto con el comandante de la Armada, en medio de la tensión con Turquía y de las amenazas procedentes de Ankara. El objetivo de la visita fue conocer de cerca los preparativos de la Armada para garantizar la libertad de navegación y proteger las rutas comerciales marítimas de Israel.
Durante la visita, Netanyahu envió un mensaje severo al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan: “Tomamos las amenazas en serio. Erdogan llama a la destrucción de Israel y a la conquista de Jerusalén, y acoge a Hamás. Un régimen así no debe recibir aviones”.
Netanyahu advirtió desde una base naval en Haifa que Israel toma en serio las amenazas de Erdogan y se opone a que Turquía reciba aviones de combate avanzados.
La visita del primer ministro a la base de la Armada y el mensaje dirigido a Erdogan también tienen como trasfondo el debate sobre la posibilidad de que Estados Unidos venda a Turquía aviones de combate F-35. Según un informe de The New York Times, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa reincorporar a Ankara al programa de estos avanzados aviones de combate, después de que Turquía fuera expulsada de él en 2019 por la compra del sistema ruso de defensa antiaérea S-400.
En Israel expresan una oposición tajante a la medida, debido al continuo endurecimiento de la postura del presidente turco Recep Tayyip Erdogan hacia Israel, su apoyo a la organización terrorista Hamás y el temor a que se vea afectada la ventaja cualitativa de Israel en la región. En sus declaraciones, al afirmar que “un régimen así no debe recibir aviones”, el primer ministro se refirió directamente a esta cuestión y dejó claro que Israel no permitirá la venta de esos aviones de combate a Turquía.






