El primer ministro Benjamín Netanyahu ofreció hoy, lunes, una entrevista a la cadena estadounidense Fox News, en la que trató varios asuntos de actualidad. El tema central fue la intención del presidente Trump de cerrar un amplio acuerdo con Turquía para vender a ese país islámico avanzados aviones F-35, en medio de un contexto de tensión marcado por las amenazas significativas que Erdogan y su Gobierno han dirigido contra el Estado de Israel.
“Ese país está gobernado por una persona que llama abiertamente a la destrucción de Israel, a tomar el control de Chipre, amenaza a Grecia y quiere invadir Jerusalén”, afirmó el primer ministro durante la entrevista. “Allí hay un régimen sostenido por los Hermanos Musulmanes. No creo que merezcan F-35. Eso amenazaría el equilibrio regional y nuestra seguridad”. Con esas declaraciones, Netanyahu transmitió en la práctica un mensaje a Trump para que cancele el acuerdo, principalmente por la preocupación de Israel, pero también por la estabilidad regional en su conjunto.
Netanyahu pidió a Trump frenar la venta de F-35 a Turquía al advertir que el acuerdo amenazaría el equilibrio regional y la seguridad de Israel.
Netanyahu también habló del funeral de Alí Jamenei, el líder eliminado del régimen terrorista iraní: “El 80 % del pueblo iraní odia al régimen, pero todavía existe una minoría a la que pueden sacar a las calles. Gritaron ‘muerte a Trump’. Irán no es amiga de Estados Unidos y no debe tener armas nucleares ni los medios para obtenerlas”. De ese modo, aludió además a la continuidad de los contactos entre Washington y Teherán.

El primer ministro se refirió igualmente a la presencia de representantes saudíes en el funeral: “Creo que todos entienden quién se enfrenta a Irán: Estados Unidos e Israel”. A pesar de los mensajes dirigidos a Trump, Netanyahu volvió a precisar: “Coincidimos en el 99 % de los asuntos. Somos aliados. Respetamos a Estados Unidos”.
Jerusalén espera la reunión entre Netanyahu y Trump
Como se recordará, en Israel se aguarda la reunión entre el primer ministro Benjamín Netanyahu y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, en Jerusalén se sigue con especial atención la escala previa que realizará el mandatario estadounidense: la cumbre de la OTAN en Ankara. La evaluación es que los mensajes y las medidas que surjan de esa visita a Turquía podrían incidir en las próximas conversaciones entre Washington y Jerusalén, especialmente en lo relativo a Turquía, Irán y el equilibrio regional.

Por el momento, todavía no han comenzado los preparativos prácticos para la visita de Netanyahu a Washington, aunque Trump dijo en una entrevista con Axios que ambos deberían reunirse ya la próxima semana. Fuentes familiarizadas con el asunto señalan que esas palabras deben tomarse en serio, pero recuerdan que la agenda del presidente incluye antes su participación en la cumbre de la OTAN en Ankara, los días 7 y 8 de julio, por lo que aún no está claro cuándo se celebrará el encuentro con Netanyahu.
En Jerusalén quieren que la reunión con Trump tenga lugar después de su regreso de Turquía, entre otros motivos para contar con una imagen más clara del rumbo que tomarán las relaciones entre la Administración estadounidense y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. En Israel preocupa la posibilidad de que Washington promueva acuerdos de defensa importantes con Ankara, incluidos el suministro de motores de aviones, componentes para los F-35 e incluso el estudio de una reincorporación de Turquía a programas vinculados con el avión furtivo.