El ministro de Defensa, Israel Katz, rechazó la afirmación hecha ayer por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según la cual Israel se retirará del Líbano.
“No pedimos la aprobación de nadie para entrar en el Líbano, y no necesitamos aprobación para permanecer en el Líbano”, sostuvo Katz en un comunicado.
“Es nuestro derecho y nuestro deber defender a los residentes de Galilea y a los ciudadanos israelíes de las amenazas del grupo terrorista yihadista Hezbolá, cuyo objetivo es destruir el Estado de Israel”, afirmó.
Katz añadió que, como ya lo habían aclarado él y el primer ministro Benjamin Netanyahu, Israel seguirá en la zona de seguridad en el Líbano y actuará desde allí cuando lo considere necesario, “hasta que Hezbolá sea desarmado en todo Líbano y se elimine la amenaza contra los residentes del norte”.
Trump dijo ayer que cree que Israel se retirará del Líbano, pese a que Netanyahu y otros funcionarios han insistido en que las FDI permanecerán allí hasta que Hezbolá haya sido desarmado por completo.
“Hablé con Bibi sobre eso. Creo que lo harán. Creo que quieren hacerlo. Se están entendiendo con el Líbano, están firmando acuerdos con el Líbano”, declaró Trump al responder a una pregunta de un periodista durante su reunión con el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, al margen de una cumbre de la OTAN en Ankara.




