Avigdor Liberman, líder de Yisrael Beytenu, pidió prohibir a Balad después de que el Tribunal Superior de Justicia permitiera a la Lista Conjunta participar en las elecciones de octubre y anulara la decisión del Comité Central de Elecciones que la había excluido.
Liberman escribió en X que, mientras Sami Abou Shehadeh siga al frente de Balad y representantes del partido ocupen escaños en la Knéset, “una organización terrorista está representada en la Knéset”. Después añadió: “Debemos prohibir a Balad”.
El tribunal no tuvo que decidir de forma definitiva sobre la exclusión personal de Abou Shehadeh. La medida contra él estaba relacionada con un artículo que publicó un día después del ataque del 7 de octubre. Abou Shehadeh retiró su candidatura después de que los jueces indicaran que mantendrían la prohibición si no lo hacía.
Bezalel Smotrich, líder del partido Sionismo Religioso, respondió a Liberman y lo acusó de asociarse con un bloque que, afirmó, pretende formar gobierno con apoyo de la Lista Conjunta después de las elecciones.
El bloque anti-Netanyahu no ha hecho esa declaración. Sus dirigentes mantienen posiciones distintas sobre cuánto cooperar con los partidos árabes: algunos defienden una asociación más amplia y otros prefieren limitarla.
También existe la posibilidad de que, si el resultado de las elecciones del 27 de octubre lo permite, los partidos árabes se abstengan en una votación de investidura y hagan posible una mayoría anti-Netanyahu sin incorporarse al gobierno.
Smotrich añadió que un gobierno encabezado por Liberman pondría fin a lo que llamó la “revolución de los asentamientos” impulsada por la actual dirigencia.










