El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Israel, con apoyo de Estados Unidos, eliminó la amenaza nuclear “inmediata” de Irán y aseguró que la República Islámica no tendrá armas nucleares mientras él siga al frente del Gobierno.
En una rueda de prensa marcada por la reacción interna al aparente cierre de la guerra, incluso dentro de su propio Ejecutivo, Netanyahu presentó la campaña contra Irán como un logro estratégico y defendió que impedir que Teherán obtenga armamento nuclear es la “misión de su vida”.
Netanyahu sostuvo que el riesgo nuclear inmediato de Irán fue neutralizado con ayuda de Estados Unidos, aunque advirtió que la confrontación no ha terminado y que Israel mantendrá su capacidad de acción.
“Con acuerdo o sin acuerdo, Irán no tendrá armas nucleares, ni hoy ni mañana. Mientras yo sea primer ministro de Israel, eso no sucederá”, declaró Netanyahu, en referencia a cualquier eventual entendimiento entre Washington y Teherán.
El jefe del Gobierno israelí sostuvo que el programa nuclear iraní representaba un peligro inmediato para Israel y afirmó que ese riesgo fue eliminado “junto con nuestros amigos estadounidenses”. Según dijo, la operación permitió neutralizar capacidades nucleares, militares e industriales de Irán.
Netanyahu describió la ofensiva como “la mayor operación de ataque de la historia de Israel” y aseguró que las fuerzas israelíes se centraron en científicos nucleares, líderes del régimen, instalaciones nucleares, misiles, fábricas de producción, industrias militares, infraestructura estratégica, la armada y la fuerza aérea iraníes.
Israel mantiene la vigilancia tras la ofensiva contra Irán

El primer ministro afirmó que la campaña causó un daño económico enorme a Irán, estimado por algunos en cientos de miles de millones de dólares y por otros en una cifra cercana al billón de dólares. También aseguró que la ofensiva alejó durante años la posibilidad de una amenaza existencial contra Israel.
“Hemos eliminado, para los años venideros, este peligro que se cernía sobre nosotros: la aniquilación de la población de Israel. Eso es lo que hemos hecho. Hemos salvado al Estado de Israel de la aniquilación”, afirmó Netanyahu.
Pese a ese balance, el primer ministro remarcó que Israel mantendrá su vigilancia y su capacidad de acción. “La lucha no ha terminado ni está completa. Tendremos que seguir vigilando, seguir siendo fuertes y decididos, y defendernos tanto como sea necesario”, señaló.
La advertencia también incluyó a los grupos respaldados por Teherán. Netanyahu dijo que Israel continuará actuando contra las armas terroristas de Irán, como, según sostuvo, ha hecho frente a amenazas en Gaza, el Líbano, Siria, Yemen y Judea y Samaria.
En medio de la inquietud por posibles restricciones de Estados Unidos a la libertad de acción israelí, Netanyahu aseguró que Israel combate a grupos terroristas en esas zonas y que además ha consolidado posiciones defensivas alrededor de su territorio.
Netanyahu anuncia más gasto militar y nuevas alianzas

“Hemos establecido zonas de seguridad profundas alrededor de Israel… en Gaza, en el Líbano, en Siria”, señaló el primer ministro, antes de añadir que Israel permanecerá en esas zonas “todo el tiempo que sea necesario” para proteger al país.
Netanyahu también prometió que Israel seguirá frustrando amenazas regionales, buscará nuevas alianzas con países de la región y de fuera de ella, y garantizará su independencia en materia de seguridad.
Para reforzar esa línea, anunció un incremento sustancial del gasto militar. “Destinaremos 350.000 millones de NIS adicionales al presupuesto de defensa”, afirmó, antes de prometer el desarrollo de tecnologías que, según dijo, traspasarán “los límites de la imaginación”.
El primer ministro cerró su mensaje con la idea de que Israel debe salir de la confrontación como una potencia más fuerte, con mayor autonomía estratégica y preparada para actuar contra cualquier amenaza vinculada a Irán o a sus aliados regionales.