El primer ministro Benjamin Netanyahu defendió este domingo la permanencia militar israelí en la zona de seguridad del sur del Líbano, en medio de tensiones con Washington por las operaciones contra Hezbolá y mientras Estados Unidos busca avanzar en un acuerdo con Irán.
“Mientras tengamos que proteger a nuestro pueblo, permaneceremos en la zona de seguridad del sur del Líbano. Y el motivo se entiende perfectamente. A ningún país se le pediría que hiciera lo contrario”, afirmó Netanyahu durante su intervención en la Cumbre de Política Internacional de JNS, celebrada en Jerusalén.
Netanyahu defendió la presencia israelí en el sur del Líbano y afirmó que Israel mantendrá la zona de seguridad mientras Hezbolá represente una amenaza para las comunidades del norte.
Netanyahu sostuvo que Estados Unidos actuaría de la misma manera si enfrentara amenazas terroristas en su frontera. “Sabéis muy bien lo que haría Estados Unidos. Cruzaría la frontera, crearía una zona de seguridad, acabaría con los terroristas y protegería a su población hasta que la amenaza desapareciera. Eso es exactamente lo que estamos haciendo”, dijo.
Sus declaraciones se produjeron después de las críticas públicas del presidente estadounidense, Donald Trump, y del vicepresidente JD Vance por las bajas civiles causadas por ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano.
Netanyahu responde a las críticas por bajas civiles en el Líbano
Netanyahu afirmó que ningún ejército “llega tan lejos como el ejército israelí para atacar a los terroristas y minimizar las bajas civiles”. Según el primer ministro, Israel concentra sus ataques en terroristas, aunque en conflictos urbanos se producen bajas civiles.
El mandatario dijo que, en guerras urbanas, la proporción habitual entre civiles y combatientes muertos es de siete u ocho civiles por cada combatiente. Según cifras que atribuyó al departamento de investigación del Ministerio de Defensa, la proporción en las operaciones israelíes en el Líbano es de un civil por cada cinco combatientes muertos, algo que calificó de “sin precedentes”.
“Deberían elogiarnos por ello, no condenarnos”, afirmó Netanyahu. El primer ministro presentó las operaciones israelíes como una respuesta necesaria frente a una organización armada que, según Israel, mantiene amenazas directas contra las comunidades del norte.
Israel afirma que su guerra es contra Hezbolá
“Hacemos todo lo que está en nuestra mano para proteger a nuestro pueblo. No estamos en guerra con el Líbano. Estamos en guerra con Hezbolá, que aterroriza al Líbano y busca nuestra destrucción”, añadió Netanyahu.
La postura de Netanyahu mantiene el foco en la zona de seguridad del sur del Líbano como instrumento para proteger a la población israelí, mientras las conversaciones entre Estados Unidos e Irán elevan la presión diplomática sobre el frente libanés.