El primer ministro Benjamin Netanyahu no criticó el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán en conversaciones recientes con funcionarios estadounidenses, pese a la preocupación generalizada en Israel por los términos del acuerdo, informó Channel 12.
Según el reporte, Netanyahu dijo a esos funcionarios que, si Teherán cumple plenamente las condiciones del memorando, el resultado sería un “éxito rotundo”. La posición contrasta con las críticas públicas formuladas por integrantes de su coalición contra el entendimiento impulsado por Washington.
Netanyahu evitó confrontar con Washington por el acuerdo con Irán y transmitió que el memorando podría ser un éxito si Teherán cumple todas sus condiciones, mientras crecen las críticas dentro del Gobierno israelí.
Funcionarios estadounidenses creen que el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, están presionando a Netanyahu para que adopte una postura más dura contra el acuerdo. Ambos han cuestionado públicamente el memorando y han expresado reservas sobre sus posibles efectos para la seguridad israelí.
Funcionarios israelíes rechazaron esa evaluación y sostuvieron que la oposición al acuerdo se extiende por todo el estamento de seguridad. Entre quienes consideran el memorando un desastre estratégico para Israel figuran el ministro de Defensa, Israel Katz, el jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, y otros altos mandos militares, según el mismo informe.
Israel evalúa actuar solo ante el acuerdo entre Washington y Teherán

“Israel debe estar preparado para actuar solo”, declaró a la cadena un alto miembro del gabinete de seguridad de Netanyahu. “No ocurrirá mañana por la mañana, pero nuestra hipótesis de base es que Trump ha perdido interés, independientemente de lo que los iraníes hagan o dejen de hacer”.
La declaración refleja la preocupación de sectores del Gobierno israelí por una posible reducción de la libertad de acción militar frente a Irán. También apunta a una lectura interna según la cual la Casa Blanca podría priorizar la aplicación del memorando por encima de las objeciones israelíes.
Israel también se estaría preparando para meses de presión estadounidense destinada a limitar sus operaciones militares en Irán y el Líbano, dos escenarios mencionados en el memorando. Esa presión podría extenderse además a Gaza y Yemen, donde operan Hamás y los hutíes, respectivamente, ambos vinculados al eje iraní.
El debate deja a Netanyahu entre la presión de Washington y las exigencias de su coalición. Mientras evita una crítica directa al memorando, altos funcionarios israelíes advierten que el país debe conservar la capacidad de actuar por su cuenta si Irán incumple el acuerdo o si sus representantes regionales mantienen la amenaza contra Israel.