El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecerán en el sur del Líbano durante el tiempo que sea necesario para proteger a las comunidades israelíes del norte.
“Permaneceremos en la zona de seguridad del sur del Líbano durante el tiempo que sea necesario para garantizar la seguridad de nuestras comunidades en el norte”, declaró durante una ceremonia de graduación de pilotos de la Fuerza Aérea israelí.
Líbano exige que Israel cumpla su compromiso de retirarse de dos “zonas piloto” situadas en el sur del país y las transfiera al ejército libanés antes de aceptar participar en la próxima ronda de conversaciones directas, prevista para la semana que viene en Roma. Aun así, las fuerzas israelíes conservarían una zona de amortiguamiento en el sur libanés.
Al referirse a la campaña contra Irán, Netanyahu reiteró una promesa que ha expresado en numerosas ocasiones: “con acuerdo o sin acuerdo, Irán no poseerá armas nucleares”.
También afirmó que el ejército de Estados Unidos ha sido “un enorme multiplicador de fuerza” para Israel.
Sin mencionar de forma explícita al presidente estadounidense, Donald Trump, Netanyahu aludió al anuncio de que pretende vender cazas F-35 a Turquía, uno de los críticos más duros de Israel y miembro de la OTAN.
“La guerra no ha terminado”, afirmó Netanyahu. “Junto a los viejos desafíos, siguen apareciendo otros nuevos. Viejos ejes colapsan y otros nuevos surgen. Nos preparamos para todos los escenarios. Sabemos una cosa: siempre debemos ser más fuertes que nuestros enemigos”.
Asimismo, sostuvo que preservar la superioridad aérea israelí constituye “una piedra angular de nuestra doctrina de seguridad nacional” y que también resulta esencial para mantener la estabilidad en el convulso Oriente Medio, en línea con los argumentos que presentó esta semana contra esa venta. “Lo logramos mediante la mejora constante de nuestro personal y de nuestra tecnología”, concluyó.
