La Oficina del primer ministro informó que Benjamin Netanyahu visitó este jueves la localidad de Shlomi, en el norte de Israel, y se retiró ileso aproximadamente treinta minutos antes de que las alertas por vehículos aéreos no tripulados activaran la movilización de los equipos de seguridad.
Netanyahu abandonó Shlomi sin daños poco antes de que las sirenas alertaran sobre una posible incursión aérea en el norte de Israel. Las FDI investigan los detalles técnicos del incidente.
A raíz de lo ocurrido, las Fuerzas de Defensa de Israel iniciaron una investigación técnica para determinar la secuencia exacta de los hechos. En paralelo, se registraron alarmas sonoras adicionales en Metula, comunidad ubicada junto a la frontera con el Líbano.
Los portavoces militares indicaron posteriormente que varios artefactos aéreos no tripulados de Hezbolá cayeron cerca de posiciones operativas israelíes en el sur del territorio libanés. La incursión no causó bajas, aunque las maniobras defensivas para derribar los objetivos provocaron los avisos en la Galilea occidental.
Respecto a la alerta posterior en Metula, el Ejército aclaró que se debió a una identificación errónea de los sistemas de detección. La jornada mantuvo en alerta a las comunidades fronterizas mientras las FDI revisaban la actividad aérea registrada desde el Líbano.
Reunión en Shlomi y tensión en la frontera con el Líbano

Antes de las alertas, Netanyahu sostuvo una reunión de trabajo en Shlomi con representantes de las comunidades del norte para abordar la protección de los habitantes de la frontera. Durante el encuentro, prometió una asignación de recursos para la reconstrucción regional equivalente a la ejecutada en las áreas del sur.
El primer ministro afirmó que Israel mantendrá una respuesta firme frente a cualquier factor de riesgo en la zona norte. Sus declaraciones se produjeron en un contexto de tensión tras el rechazo del secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, a los acuerdos de cese el fuego pactados entre Israel y el Líbano.
Los términos rechazados exigían el fin de los ataques de la organización armada y su retirada hacia la zona posterior al río Litani. Qassem afirmó que el proceso de negociación desarrollado en Washington resulta inaceptable para la sociedad libanesa.
Tras la notificación de ese rechazo a las autoridades de Beirut, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, anunció que el ejército regular iniciará un despliegue en áreas de implementación inicial en el sur del país que estén libres de efectivos israelíes y de miembros de Hezbolá.
Finalmente, las FDI reportaron el lanzamiento de dos proyectiles adicionales contra sus posiciones en el sur. Uno fue destruido en el aire y el segundo cayó cerca de las tropas sin causar heridos, en una jornada en la que la Unión Europea aprobó una transferencia de cien millones de euros destinada al soporte financiero del ejército libanés.