Asher Kula, comisionado de quejas contra los jueces y magistrado retirado, dio por concluida este jueves la revisión de las reclamaciones presentadas contra Yitzhak Amit. La decisión llegó después de que Amit negara cualquier intención de ofender a la comunidad haredí, lamentara sus palabras y admitiera que habría sido preferible expresarse de otra manera.
La controversia comenzó durante una audiencia sobre una petición para ampliar las zonas de transmisión de emisoras de radio regionales, entre ellas algunas destinadas al público haredí. Amit se refirió entonces a las personas que poseen a la vez un teléfono kosher y uno inteligente. Quienes presentaron las quejas consideraron que sus comentarios habían herido los sentimientos de numerosas personas de esa comunidad.
En su respuesta al organismo encargado de examinar las reclamaciones, el juez explicó que había planteado una cuestión de hecho surgida durante la audiencia, cuya consideración podía ser pertinente para resolver la petición. Precisó, además, que el uso simultáneo de teléfonos kosher y otros que no lo son ya se había tratado en procedimientos judiciales anteriores y en el debate público.
Amit reconoció que debió formular su observación de otro modo y expresó pesar por el malestar causado a los denunciantes y a otras personas. Kula consideró suficientes tanto esa manifestación como la aclaración sobre la intención de sus palabras, por lo que puso fin a la tramitación de las quejas.
El comisionado adoptó otra resolución este jueves, en un asunto distinto. Determinó que un juez de un tribunal rabínico había infringido las normas de ética al grabar un video en el que elogió a un sector determinado y solicitó donaciones para un fondo que lo apoya. La grabación se compartió a través de WhatsApp y después circuló ampliamente.










