El ministro de Cultura y Deportes, Miki Zohar, rechaza que la resolución aprobada ayer por el Gobierno equivalga a una declaración de intención de desobedecer una sentencia del Tribunal Superior de Justicia. Según dijo, el primer ministro Benjamin Netanyahu no pretende llevar al país hacia la “pendiente resbaladiza” de una crisis constitucional.
“Por lo que sé de él, el primer ministro acatará la decisión del Tribunal Superior de Justicia; aquí no habrá una crisis constitucional”, dijo Zohar, miembro del Likud de Netanyahu, a la radiodifusora pública Kan. “En mi opinión, una crisis constitucional es el comienzo de una pendiente resbaladiza”.
El ministro sostuvo que la resolución del Gobierno contra el fallo del Tribunal Superior de Justicia sobre el funcionamiento del Consejo de la Segunda Autoridad, el regulador de la radiodifusión comercial, “no creó una crisis constitucional, sino que buscó impedir una”.
“Le dijimos al Tribunal Superior de Justicia que su conducta era contraria a la ley”, insistió el ministro del Likud. “Debemos obedecer las decisiones del Tribunal Superior de Justicia, pero diremos que estamos al borde de una crisis constitucional”.
